Las Palmas de Gran Canaria ha comenzado la cuenta atrás para recuperar uno de sus símbolos artísticos más reconocibles en el litoral. Los trabajos para la reinstalación del Juguete del Viento, la escultura móvil diseñada por César Manrique, ya han arrancado en la capital grancanaria.
El objetivo del consistorio es que la réplica de la obra vuelva a coronar la Plaza de La Puntilla, ubicada al final de la playa de Las Canteras, el próximo mes de mayo.
Las primeras intervenciones técnicas sobre el terreno se han centrado en el análisis de la cimentación. Se han extraído cuatro testigos de la base de hormigón original que sustentaba la anterior estructura.
Con estas muestras, la empresa adjudicataria evaluará la calidad, dureza y el grado de carbonatación del material existente, un paso imprescindible para determinar las necesidades exactas del nuevo anclaje y garantizar la estabilidad del monumento.
Inversión y plazos
El proyecto supone una inversión de 290.009,90 euros, cantidad por la que fue adjudicada la licitación a la empresa Isidro Hernández y Hermanos, S.A. el pasado mes de noviembre. El contrato, formalizado el 10 de diciembre, establece un plazo de ejecución improrrogable de cinco meses para la fabricación y montaje de la pieza.
Cumpliendo con el cronograma administrativo, la previsión municipal sitúa la finalización de los trabajos y la inauguración de la escultura para el mes de mayo de 2026. Esta actuación busca devolver a la ciudad una pieza que fue instalada originalmente en 1995 y que se convirtió en un referente visual del paseo marítimo hasta su deterioro.
Acero inoxidable 316
La nueva escultura será una réplica exacta del diseño original del artista lanzaroteño, respetando escrupulosamente el convenio vigente entre el Ayuntamiento y la Fundación César Manrique. La obra monumental tendrá unas dimensiones de 9,67 metros de altura y 5,76 metros de ancho.
La principal novedad técnica reside en la elección de los materiales. La estructura, compuesta por 52 piezas móviles, se fabricará en acero inoxidable 316. Este material ha sido seleccionado específicamente por su alta resistencia a la corrosión en ambientes salinos, buscando evitar el alto grado de oxidación que sufrió la pieza original debido a su exposición directa a la marisma y los vientos alisios.
La concejala de Desarrollo Estratégico, Sostenibilidad y Energía, Gemma Martínez Soliño, ha destacado la complejidad de la ubicación. Según la responsable del área, que integra Mobiliario Urbano, el Juguete del Viento debe enfrentar la dureza del mar y el viento, factores que, aunque aportan belleza a la composición cinética, suponen un reto para su conservación.
Desde el Ayuntamiento se apuesta por mantener la ubicación histórica mirando al mar, pero priorizando la durabilidad y la seguridad mediante el uso de estos nuevos materiales y las adaptaciones necesarias en la base de la escultura.
