Averías en el mecanismo de elevación de contenedores, monitores de cabina rotos o vertidos de líquidos a la vía pública. Así se encuentran, según el sindicato UGT, los camiones de recogida de residuos y vidrio que la empresa FCC utiliza en Las Palmas de Gran Canaria. Los representantes de la plantilla temen que se pueda estar incumpliendo las normas de seguridad.
Denuncian que viven una “grave situación” donde se pone en riesgo a los trabajadores, los vecinos y los viandantes. La compañía, que cubre el servicio de recogida en la capital, resultó adjudicataria del contrato de emergencias que el Ayuntamiento sacó adelante en 2025 después de que un informe de Salud Pública revelara una realidad crítica en la limpieza de la ciudad.
"Condiciones difíciles"
Desde UGT resaltan que la falta de medios está derivando en que muchos servicios no puedan completarse dentro del turno correspondiente.
¿La consecuencia? Una acumulación de trabajo que genera “retrasos en la recogida y una presión constante sobre los trabajadores”. Además, subrayan que se han disparado las bajas laborales a causa del estrés que soportan.
Todo, apuntan, porque la plantilla “se ve obligada a sacar adelante el servicio en condiciones cada vez más difíciles”. Pero la cosa no queda ahí porque también ponen sobre la mesa que la falta de mantenimiento provoca que numerosos vehículos “queden fuera de servicio de forma habitual reduciendo de manera drástica los camiones disponibles para cubrir las rutas”.
"Precariedad laboral"
“Esta situación obliga a repartir el trabajo entre menos medios, aumentando de forma considerable la carga laboral de los operarios y generando un escenario de precariedad laboral que, según UGT, se está cronificando”, reflejan.
Entre los problemas que en el sindicato aseguran haber detectado están los “fallos constantes en los sistemas de control”.
Por otro lado, indican haberse percatado de averías en el mecanismo de elevación de contenedores, de monitores de cabina que no funcionan o vertidos de líquidos en la vía pública. “Es una situación inadmisible para un servicio público esencial”, afirman. Por ello, han solicitado información al gobierno municipal sin —dicen— haber recibido respuesta.
"Falta de transparencia"
En concreto, se han dirigido a la alcaldesa de la capital grancanaria, Carolina Darias; y a Héctor Alemán, concejal de Limpieza de la ciudad “para conocer cuántos trabajadores deben prestar servicio diariamente y cuántos vehículos deberían estar operativos para garantizar la correcta prestación del servicio”.
La falta de respuesta, subrayan, es “una grave falta de transparencia y un intento de ocultar la situación real del servicio”. “La falta de respuesta institucional y la pasividad ante un problema que afecta a un servicio esencial demuestra una preocupante dejación de responsabilidades por parte del Consistorio”, añaden.
Mejores condiciones
Desde UGT exigen que el Ayuntamiento “deje de mirar hacia otro lado y adopte de forma inmediata medidas que garanticen el correcto mantenimiento de la flota, la disponibilidad real de vehículos y unas condiciones de trabajo dignas para la plantilla”.
“Se trata de un servicio público esencial que no puede gestionarse en condiciones de precariedad y riesgo”, concluyen.
