La Asociación de Vecinos Triana-San Telmo ha recibido con frustración la reciente sentencia que avala la celebración de la Noche de Reyes en este barrio de Las Palmas de Gran Canaria.
Los 28 demandantes tienen que reunirse para tomar la decisión formal, pero la presidenta de la organización, Pepa Sánchez, adelanta que todas las reacciones recibidas abogan por recurrir la resolución ante Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), pues la deción de la masgistrada contradictoria con la protección de sus derechos fundamentales.
Carnaval de Día
"Estamos sorprendidos e indignados", asegura la presidenta de la asociación. Los afectados no comparten el criterio de la sentencia, especialmente tras los precedentes judiciales que limitaron el Carnaval de Día. "Aunque se trate de una fiesta puntual, la escandalera vulnera nuestro derecho al descanso público", añade Sánchez.
Frente común
El recurso fue interpuesto por un amplio grupo de vecinos y entidades que se consideran perjudicados por el evento nocturno. La demanda la encabezan un total de 28 personas físicas, incluidos menores de edad y la propia Asociación de Vecinos Triana-San Telmo.
Los vecinos solicitan el cese definitivo de las emisiones sonoras en el entorno residencial, el traslado del evento a una ubicación compatible con el descanso y una indemnización de 2.000 euros por daños morales para cada afectado. Denuncian la vulneración de tres derechos fundamentales: integridad física y moral, intimidad personal y familiar,y la inviolabilidad del domicilio.
El peso de la tradición
A pesar de la contundencia de las quejas, la magistrada María Olimpia del Rosario Palenzuela ha rechazado las pretensiones principales basándose en la naturaleza del festejo.
La sentencia establece que es necesario una exposición prolongada al ruido para que exista una vulneración de derechos fundamentales en ese sentido.
Esa continuidad no se da en este caso porque la celebración dura unas horas concretas entre el 5 y el 6 de enero, careciendo de la "continuidad indefinida" que es necesaria para estimar la demanda, pues no trata de una molestia perdurable en el tiempo.
Interés social y cultural
El fallo argumenta que las fiestas populares son necesarias y forman parte de nuestra cultura. Por ello, el ruido emitido conlleva aceptar que se superen los límites ordinarios de forma puntual.
La jueza, además, recuerda que el propio Ayuntamiento activó la suspensión provisional de los objetivos de calidad acústica durante la celebración, una medida prevista en la normativa para este tipo de eventos públicos, una medida que exime de cumplir los límites existentes mientras esté vigente.
Una victoria parcial
Los vecinos sí han logrado ganar en esta instancia el reconocimiento de su legitimación activa, esto es, el derecho a quejarse y reclamar en los tribunales por las molestias.
Los servicios jurídicos municiaples pidieron inadmitir el recurso con el argumento de que algunos demandantes no tenían derecho a litigar, pero la sentencia rechaza ese particular y confirma que los residentes sí son parte interesada por vivir en la zona afectada.
Carrera de fondo
Sin embargo, este reconocimiento formal no ha servido para frenar la Noche de Reyes, lo que obliga a los vecinos a seguir la batalla legal en apelación. Los afectados recuerdan que, en mayo de 2023, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) dictó una sentencia que prohíbe la celebración del Carnaval de Día en las calles del casco histórico de Vegueta, la cual fue raficada por el Supremo al rechazar el recurso municipal.
Son, en cualquier caso, situaciones distintas.
Respaldo municipal
El Ayuntamiento celebra que se aplique a la Noche de Reyes la doctrina consolidada del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo sobre la contaminación acústica.
Esa doctrina establece que debe acreditarse una exposición continuada y prolongada en el tiempo de niveles de ruido incompatibles con el normal desarrollo de la vida en el domicilio, circunstancia que no concurre en este caso al tratarse de una celebración puntual.
De este modo, la sentencia avala la actuación municipal en la organización de este tipo de eventos tradicionales, enmarcados en la programación cultural y festiva de la ciudad, al tiempo que reconoce la importancia de compatibilizar estas actividades con el respeto a la convivencia vecinal, destaca el gobierno local en un comunicado.
