Loading...
Las familias se quejan del estado de la Escuela Infantil Bambi, en Cruz de Piedra / AH

Las familias de la Escuela Infantil Bambi denuncian el abandono del centro en Cruz de Piedra

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria responde a las quejas de los padres de la Escuela Bambi y asegura que ya se están haciendo obras y mejoras

El estado de la Escuela Infantil Bambi, ubicada en Cruz de Piedra, ha generado preocupación entre las familias del centro, que denuncian un avanzado deteriodo de las instalaciones y falta de mantenimiento. Estas quejas han crecido tras la reciente caída de un árbol en el patio de la escuela. 

Padres y madres piden que el Ayuntamiendo de Las Palmas de Gran Canaria - que tiene la competencia de la guardería - actúe ante la situación; aunque, desde el consistorio, aseguran que ya se están llevando a cabo distintas actuaciones en la escuela. 

Falta de mantenimiento y cariño

Un padre del centro, que ha preferido mantener el anonimato, asegura que el estado de la escuela es “lamentable” y sostiene que el edificio arrastra desde hace años problemas de abandono.

Entre los problemas que denuncian las familias, señalan una entrada apuntalada desde hace un año, paredes y techos deteriorados, muros envejecidos, rejas oxidadas y una sensación general de que al "centro le falta mantenimiento y cariño".

Caída del árbol

Según cuenta el padre, este panorama lleva así tiempo, pero la caída del árbol fue la gota que colmó el vaso: "pudo haber pasado una tragedia si el árbol llega a caerse encima de una fila de niños de entre 0 a 3 años".  

Aunque todo quedó en un susto, las familias sienten que solo se reacciona cuando ocurre un incidente y termina siendo "lo típico, hasta que no pasa algo, no se arregla".

Árbol caído en el patio de la Escuela Infantil Bambi, en Cruz de Piedra / CEDIDA

Plaga de pulgas

Más allá del estado de la infraestructura, padres y madres también cuestionan las medidas y cuidados higiénico-sanitarias. Por ejemplo, hace unos meses varios niños y niñas llegaban a casa con picaduras de pulgas. Esto llevó a las familias a hablar con la dirección del centro e incluso a contactar con la empresa gestora para que lo solucionaran. 

Tras la queja, se fumigó la escuela y se acabaron las pulgas, pero los padres consideran que no debería hacer falta que las familias protesten para que se pongan en marcha medidas de este tipo.

En este sentido, también denuncian el estado de las laderas que rodean al centro, que, según indican, están llenas de basura y excrementos de animales, por lo que siempre llegan malos olores, entre otras cuestiones. 

Una escuela en condiciones

Las familias insisten en que "no estamos pidiendo un colegio de última generación", sino "algo tan básico" como que el centro esté en condiciones para que sus hijos puedan estar seguros y no suponga una preocupación constante para padres y madres. 

"No se trata solo de reparar desperfectos, sino de mantener una escuela infantil con el aspecto, la limpieza y la atención que merece un espacio para niños tan pequeños", reitera el padre entrevistado.

Rejas de la entrada de la escuela oxidadas / CEDIDA

Actuaciones del Ayuntamiento

El Ayuntamiento, por su parte, defiende que ya se están desarrollando distintas acciones en la escuela y que la caída del árbol se debió a las borrascas que se han ido encadenando. 

Según explica el Consistorio, el ejemplar “no presentaba signos externos de deterioro” que hicieran prever su desplome y la retirada se realizó de manera inmediata, sin que se produjeran daños personales ni afectara al alumnado ni profesorado. Además, recuerdan que el propio centro ya había adoptado medidas preventivas tras los temporales, evitando el uso de las zonas bajo arbolado.

Obras, vallado y siete fumigaciones 

Más allá de este episodio, el Ayuntamiento asegura que la Concejalía de Educación mantiene "una línea continua de mejora y refuerzo" de las infraestructuras del centro. Entre las actuaciones recientes, menciona la renovación del sistema eléctrico y de iluminación, la sustitución de carpinterías en aulas, la mejora de la pérgola de acceso y diferentes intervenciones en los perímetros del patio.

En materia de seguridad, el al área municipal expone que también se ha procedido a la renovación integral del vallado y al refuerzo de la zona trasera mediante la construcción de un muro.

Además, destaca que desde el pasado octubre se han llevado a cabo siete fumigaciones extraordinarias para garantizar unas adecuadas condiciones higiénico-sanitarias en el recinto.

¿Qué pasa con la entrada?

Respecto a la entrada, el Ayuntamiento señala que el porche está asegurado con refuerzos provisionales y que la estructura se encuentra estabilizada. Su demolición ya está planificada y adjudicada, aunque se ejecutará una vez finalice el curso escolar. 

Según detalla, esta actuación no pudo hacerse antes porque fue necesario realizar estudios técnicos previos, incluidas catas y análisis químicos, y el informe con los resultados se emitió en enero. Mientras tanto, la administración insiste en que se han tomado las medidas necesarias para garantizar la estabilidad de la zona.