Imagen de la playa de Las Canteras de Las Palmas de Gran Canaria / EFE
Imagen de la playa de Las Canteras de Las Palmas de Gran Canaria / EFE

Fuga de socorristas en Las Palmas de Gran Canaria: el adiós de los veteranos pone en jaque el verano

Los profesionales históricos abandonan el servicio denunciando unas condiciones que el Ayuntamiento niega, lo que ha obligado a Cruz Roja a lanzar ofertas de empleo que no exigen experiencia previa para cubrir las vacantes

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Alberto Ley

A las puertas del verano, con un mes de abril que ya registra temperaturas estivales y una afluencia masiva de bañistas a las playas de la capital, el servicio de salvamento de Las Palmas de Gran Canaria vive una de sus crisis más profundas. No se trata solo de la huelga que se arrastra desde hace más de seis meses; se trata de una desbandada de los profesionales más experimentados que, tras décadas salvando vidas, han decidido colgar el silbato por "amor propio".

"Expulsión silenciosa"

La salida de Carlos Más, socorrista histórico de la playa de Las Canteras, ha puesto voz al sentimiento de desolación del colectivo. Tras una vida dedicada al mar, Más anunció su marcha denunciando condiciones "inhumanas": "Me cansé de revisar si había cucarachas en el microondas antes de comer y de las promesas que nunca se cumplen", afirma en una publicación en sus redes sociales. Define su situación como una "expulsión silenciosa" donde el desgaste emocional y la falta de dignidad laboral han pesado más que la vocación.

A él se suma David Molina, exsocorrista y hasta ahora portavoz del sindicato USIC, quien ha formalizado su salida tras un conflicto judicial con Cruz Roja marcado por denuncias de acoso y persecución sindical. Molina advierte de una degradación técnica que pone en riesgo el litoral: según su testimonio, la mayoría de los actuales patrones de embarcación carecen de las titulaciones oficiales exigidas (PER), operando en una situación de "ilegalidad" que la empresa intenta cubrir con nuevas contrataciones.

El contraste: "No existe precariedad"

Esta realidad choca frontalmente con la postura oficial del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. El concejal de Ciudad de Mar, Pedro Quevedo, ha mantenido de forma tajante que "no existe precariedad" en el servicio. Según declaraciones del edil el pasado mes de septiembre, la administración no debe mediar en el conflicto porque se trata de "relaciones laborales privadas" entre la adjudicataria Cruz Roja y sus empleados.

A pesar de que los socorristas han denunciado torretas oxidadas, infraestructuras con riesgo de derrumbe y salarios que apenas rozan el mínimo interprofesional (unos 1.200€ brutos mensuales por una responsabilidad máxima), Quevedo defendió que los servicios mínimos se cumplen "perfectamente" y que la seguridad de los bañistas está garantizada.

Socorristas en huelga se concentraron pasado 8 de septiembre en Las Canteras para denunciar la precariedad del servicio. CEDIDA
Socorristas en huelga se concentraron el pasado 8 de septiembre en Las Canteras para denunciar la precariedad del servicio. CEDIDA

Cruz Roja busca socorristas "sin experiencia"

Ante la marcha de los veteranos, Cruz Roja ha lanzado una convocatoria urgente para incorporar nuevos socorristas de forma inmediata. Un dato destaca en la oferta: "experiencia mínima no requerida".

Este relevo preocupa al sector, ya que implica sustituir a profesionales que acumulaban cientos de rescates anuales y un conocimiento profundo de las corrientes del Atlántico por personal novel. Con los datos de 2024 sobre la mesa —más de 360 rescates y 500 asistencias sanitarias solo en la capital—, la pérdida de la "memoria de la orilla" se presenta como el mayor peligro para los usuarios este verano.

Mientras el buen tiempo llena las arenas de Las Canteras, Alcaravaneras y La Laja, el vacío dejado por algunos de los socorristas más experimentados lanza una pregunta al aire: "¿quién salvará a quienes nos salvan?".