Los murales de la ermita del Pueblo Canario siguen dando de qué hablar. Mientras las pinturas de Jesús Arencibia —unas obras declaradas Bien de Interés Cultural (BIC)— viven entre humedades, oxidación y chorretones de color, la batalla política sobre quién tiene la culpa del deterioro continúa abierta.
El Cabildo Insular señala al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria como el único responsable, pero el gobierno municipal ha puesto el foco en que la corporación presidida por Antonio Morales tardó meses en notificar los daños detectados en varias visitas. Se trata de un panorama que no deja nada claro.
Investigación abierta
El único que puede arrojar luz es el Gobierno de Canarias, la administración que investiga lo sucedido para determinar si debe —o no— sancionar. Para unir las piezas del puzzle, Atlántico Hoy ha contactado con la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura —liderada por Migdalia Machín—.
Las fuentes consultadas explican que están en ello. Apuntan que la Alta Inspección de la Dirección General de Patrimonio Cultural recibió la semana pasada los documentos que le habían requerido al Ayuntamiento capitalino. Unos informes que, añaden, están en estudio.
Posible sanción
Pero la cosa no queda ahí. Sostienen que “la determinación de la responsabilidad en los daños que pudieran haberse producido en el bien patrimonial queda para el procedimiento sancionador, que se incoará de detectarse una posible infracción”. Es decir, en ningún momento descartan que la responsabilidad pueda ser compartida.
Además, las mismas fuentes confirman a este periódico que aún no está claro que la responsabilidad vaya a ser solo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. En cualquier caso, habrá que esperar a la resolución definitiva del Ejecutivo autonómico para saber qué pasará. O, dicho con otras palabras, si finalmente hay multa.
Cruce político
El tema volvió a salir a la palestra este martes. Durante una comisión de pleno en el Cabildo, Teodoro Sosa, consejero de Presidencia y Movilidad Sostenible, volvió a señalar al Ayuntamiento como el único responsable. Indicó que la Ley de Patrimonio es clara y apunta que “el titular es el responsable del mantenimiento, la custodia y la conservación”.
“El titular del inmueble es el responsable de su conservación y mantenimiento, no hay otro responsable. Está avalado por los informes técnicos y le hemos advertido al Gobierno de Canarias que hay una infracción grave”, subrayó.
Situación del mural
“Y ahí es donde termina la gestión del Cabildo. El inmueble declarado BIC no se ha conservado, no se ha protegido, con varios informes comunicados al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria”, continuó. “Esto de que nosotros nos estamos tirando la pelota no es así”, apostilló.
Sus palabras llegaron a partir de una pregunta formulada por Pepa Luzardo, portavoz adjunta del Grupo Popular en la corporación insular. “Llevo casi un año entero consultando por el estado y el deterioro”, dijo. También recordó que han podido consultar los informes de la restauradora María Cárdenes, unos documentos que revelaron la situación de los murales.
“A nosotros nos da igual, porque además son los mismos los que gobiernan aquí y en el Ayuntamiento, que ustedes se tiren la pelota unos a otros. Lo que queremos saber es en qué situación está el mural”, aseveró Luzardo durante su turno de intervención.
Espera final
Mientras tanto, los murales de Jesús Arencibia continúan esperando una actuación definitiva que frene su deterioro.
Con el procedimiento aún en fase de análisis, será el Gobierno de Canarias quien determine si existió una infracción, quién o quiénes deben asumir la responsabilidad y si finalmente procede imponer una multa por el estado de conservación de este BIC.
Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
