La dirección de Guaguas Municipales ha movido ficha este miércoles ante la escalada del conflicto laboral en el transporte urbano. Apenas 48 horas después de que el Sindicato Unificado de Guaguas (SUG) registrase el preaviso de huelga, la compañía ha emitido un comunicado interno dirigido a la plantilla en el que apela a la calma y asegura que mantiene la vía diplomática intacta.
A pesar de la amenaza de paros que pende sobre el inminente Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, la empresa reitera que los canales de diálogo siguen abiertos y activos.
En la comunicación remitida al personal, la dirección no oculta su desconcierto ante la maniobra del sindicato mayoritario. Según afirman los responsables de la compañía municipal, la presentación del preaviso el pasado 26 de enero ha causado "sorpresa", dado que ya existía una hoja de ruta negociadora establecida. De hecho, la empresa revela que había convocada, "de común acuerdo", una reunión de la mesa de negociación del convenio para el próximo jueves, 5 de febrero.
Cita clave antes del carnaval
A pesar de que el SUG ha activado la cuenta atrás legal para las movilizaciones, la dirección de Guaguas Municipales ha optado por un tono conciliador. En su nota, subrayan que siguen trabajando con "voluntad de entendimiento" para desactivar el conflicto antes de que tenga impacto en la ciudadanía. La estrategia de la empresa pasa por mantener la cita prevista para la próxima semana y tratar de reconducir las discrepancias en la mesa de negociación, evitando así que el conflicto se traslade a la calle.
La compañía matiza en su escrito que el preaviso ha sido presentado solo por "una parte de la representación legal de los trabajadores", en clara alusión a la fractura sindical y al descuelgue de Comisiones Obreras (CCOO) de esta iniciativa, un factor que la dirección pone en valor para contextualizar la situación ante el resto de la plantilla.
Sostenibilidad y servicio esencial
El objetivo declarado por la dirección en su comunicado es doble. Por un lado, aseguran buscar acuerdos que "atiendan las preocupaciones planteadas" por la parte social —referentes a la carga de trabajo y las condiciones laborales—, pero advierten que cualquier solución debe garantizar, al mismo tiempo, la "sostenibilidad de la compañía" y la prestación del servicio público esencial.
Con este movimiento, la empresa intenta trasladar la presión de nuevo a la mesa de diálogo, evidenciando su disposición a negociar en la fecha que ya estaba agendada y tratando de evitar que el conflicto laboral termine empañando las fiestas más importantes de la capital grancanaria.
