Hablan los vecinos de La Isleta tras los atascos: Carnaval, te quiero, pero no así

El primer día del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria estuvo protagonizado por el colapso de La Isleta durante el pregón y los vecinos dan su opinión sobre el tema

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Colapso en La Isleta durante el primer día del carnaval / VECINOS
Colapso en La Isleta durante el primer día del carnaval / VECINOS

Las pitas de los coches que sonaban la noche del jueves 25 por las calles de La Isleta podrían haber sido porque el carnaval acaba de comenzar. Ese día se daba la bienvenida a la fiesta de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria y esas bocinas eran de todo, menos de ánimo para la festividad. La larga cola de coches, las luces rojas de los frenos y el sonido insistente característico de esa persona que está a punto de perder la poca paciencia que le queda, amenizaron el inicio del carnaval. Un carnaval que, después de años, vuelve a La Isleta rodeado de algunas dudas

La primera noche del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, con el desfile anunciador y el pregón de las fiestas en la agenda como actos principales, provocó un caos circulatorio en varias calles del barrio capitalino. Los cierres de las calles Albareda y Juan Rejón, entre las 18:00 y 20:00 horas —por el paso del desfile entre Santa Catalina y Belén María—, dejó a la rotonda que da acceso al Sebadal como la única salida de La Isleta. Eso, unido al corte de un carril en la GC-1 —pasada la Pasarela Onda Atlántica en dirección Sur— para la incorporación de vehículos desde Eduardo Benot colapsó por completo la zona.

Carnaval, te quiero

“Oye, yo ante todo soy isletero y carnavalero”. Iván es vecino del barrio de La Isleta, portavoz de la Federación de Asociaciones de Vecinos Pacto Vecinal y miembro de Foro por La Isleta. Asegura a Atlántico Hoy que desea que esto quede claro en el artículo porque “parece que si dices algo en contra del carnaval ya eres anticarnavalero”. Iván es un fiel defensor del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, incluso “estoy desesperado porque no me ha llegado el disfraz que pedí por internet y ahora tengo que salir a comprar otro”, ríe. Pero también manifiesta que “carnaval sí, pero no así”

Explica a este medio que desde el 17 de octubre que se desveló a La Isleta como centro neurálgico de la festividad, los vecinos y vecinas hicieron un llamamiento a la concejala Inma Medina “para poder participar en la organización del evento, sobre todo en lo que tenía que ver con los planes de movilidad, de seguridad o de limpieza”. Iván comenta que las reuniones que han tenido los vecinos con el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria fueron “para informar de lo que se iba a hacer, cuándo y cómo”, pero no para encontrar consenso entre todos. “Y por eso ha pasado lo que ha pasado —y durante el acto menos multitudinario del carnaval—, nosotros lo avisamos”. 

Colapso

“Si hubiera ocurrido una urgencia no habría por donde salir”, se lamenta el isletero. “No nos cerramos al carnaval”, afirma, “porque no conozco a ningún vecino, amigo o amiga que no disfrute de ellos, pero parece que con este Ayuntamiento la única vía de comunicación son los juzgados”. Lo dice porque hay un grupo de vecinos que sí tiene preparada una denuncia, “pero esa es la consecuencia de no escuchar”.

“Estar en contra de la organización no es lo mismo que estar en contra del carnaval”, continúa Carla, también vecina de La Isleta, “aunque haya gente que no lo entienda”. Ella lo analiza desde dos perspectivas: “está bien tener los carnavales cerca de casa porque puedo ir a donde quiera sin depender del transporte”, empieza, “pero después está la parte negativa que es el colapso del barrio”. La Isleta es una zona que, durante horas punta, se colapsa de coches intentando salir y entrar. “Ahora nos cierran Belén María, la entrada más grande que tiene el barrio y la que más se utiliza”, critica Carla. “Teníamos otra entrada por el centro de salud que también nos han quitado y, sin ir más lejos, Pérez Muñoz que es donde han puesto atracciones”. 

La concejala Inma Medina y la alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias / AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La concejala Inma Medina y la alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias / AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Transporte 

Aunque la compañía de Guaguas Municipales avisó a través de su web y de sus redes sociales de que algunas líneas iban a sufrir cortes, muchos vecinos y visitantes se encontraron sorprendidos al ver que la Línea 12, una de las directas al barrio de La Isleta, se paraba en la estación de Santa Catalina y los obligaban a bajar. “Yo trabajo en Triana y al salir cogí, como siempre la 12”, comenta Mónica, “pero cuando llegamos a Santa Catalina nos hicieron bajar y nos enviaron a unas mini guaguas tipo lanzadera para poder llegar hasta La Isleta”. 

Estas guaguas que, según explica la isletera, iban demasiado llenas, “nos dejó en Belén María”. A Mónica le sorprende que no hubiera ningún aviso de lo que iba a pasar al entrar en la guagua o que el conductor tampoco dijera nada, “pero es que habían unas cincuenta personas esperando por esa guagua lanzadera, no te podías ni mover”. Y al llegar a Belén María continuó el malestar porque había “coches intentando salir de El Sebadal, la gente cruzando porque querían sentarse y Juan Rejón cerrada”.