Agentes del Grupo de Protección Ambiental de la Unidad de Mediación y Convivencia de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria han procedido a la investigación de un varón de 39 años como presunto autor de dos delitos de maltrato animal. La intervención policial se desencadenó tras el hallazgo de los cuerpos sin vida de un perro y un ave en una parcela anexa a la vivienda del investigado, donde los animales habrían sido abandonados sin las condiciones mínimas para su subsistencia.
La actuación de los efectivos de la UMEC tuvo su origen en el barrio de El Fondillo, en el distrito de Tafira, después de que los residentes de la zona emitieran varios avisos a las autoridades. Según los testimonios vecinales, diversos perros que habitaban en la finca se escapaban de forma reiterada, siendo localizados y recogidos en la vía pública con frecuencia. Esta situación puso en alerta a los agentes sobre el estado de la parcela y el bienestar de los animales que allí se encontraban.
Hallazgo de animales muertos
Durante la inspección inicial de la finca, los agentes ambientales descubrieron los cadáveres de un perro y un ave en avanzado estado de descomposición. Los efectivos policiales constataron que los animales carecían de agua y alimentos a su alcance. Los testigos informaron a la patrulla que el morador de la vivienda se había ausentado semanas atrás sin dejar a nadie a cargo del cuidado de los animales, lo que derivó en el fatal desenlace para dos de ellos.
Los restos de los animales fallecidos fueron retirados por los servicios correspondientes para la realización de una necropsia, un procedimiento fundamental para determinar científicamente las causas de la muerte y aportar pruebas a la instrucción judicial. En aquel momento, los agentes no pudieron localizar al responsable, ya que no se disponía de datos sobre su paradero tras haber abandonado el domicilio.
Intervención de Salud Pública
Meses después del hallazgo inicial, los agentes de la Policía Local lograron identificar al tenedor de los animales tras confirmarse su regreso a la vivienda. Este hecho motivó una segunda intervención, realizada de manera conjunta con el área de Salud Pública municipal, para evaluar el estado del resto de los animales que permanecían en la propiedad y las condiciones de habitabilidad de la misma.
En esta nueva inspección, los funcionarios decidieron la retirada de nueve perros con vida que se encontraban en el lugar. La medida se tomó tras verificar que los canes vivían en condiciones higiénico-sanitarias calificadas como pésimas, lo que suponía un riesgo grave para su salud y bienestar. El rescate de estos animales permitió su traslado a instalaciones donde pudieran recibir la atención veterinaria necesaria.
Posibles penas de prisión
El investigado, natural de Las Palmas de Gran Canaria, ya ha sido puesto a disposición judicial tras la instrucción de las diligencias pertinentes. Se le atribuyen dos presuntos delitos de maltrato animal con resultado de muerte, derivados directamente del abandono de los cuidados básicos. Los hechos han sido documentados por la UMEC para detallar el grado de desatención sufrido por las mascotas.
Según la normativa vigente, el hombre de 39 años podría enfrentarse a consecuencias penales severas por estos hechos. Las penas previstas contemplan hasta dos años de prisión y la inhabilitación especial para la tenencia de animales por un periodo que podría alcanzar los cuatro años. Esta actuación refuerza la vigilancia sobre el cumplimiento de la Ley de Bienestar Animal en el municipio capitalino.