El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha finalizado las obras de mejora de la accesibilidad en la playa de La Laja, una intervención que ha contado con una inversión de 173.000 euros y que ha permitido adecuar los recorridos peatonales de acceso a la arena a la normativa vigente.
Los trabajos han sido visitados este miércoles por el concejal de Desarrollo Local, Turismo y Ciudad de Mar, Pedro Quevedo, y el concejal de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, Mauricio Roque, acompañados por técnicos municipales, quienes comprobaron in situ las mejoras ya disponibles para los usuarios de este arenal del Cono Sur de la capital.
Quevedo destacó que la actuación “garantiza que cualquier persona pueda acceder desde el paseo a la arena en mejores condiciones de seguridad y comodidad”, subrayando el impacto directo de la obra en el uso cotidiano de la playa.
Rampas, escaleras y pavimentos accesibles
Por su parte, Roque explicó que la intervención ha supuesto “un replanteo completo de las rampas y escaleras”, incorporando pavimentos táctiles y barandillas a ambos lados, con el objetivo de cumplir estrictamente la normativa de accesibilidad. Según indicó, las obras se han ejecutado en zonas de urbanización consolidada, evitando afecciones al entorno natural de la playa.
Los trabajos se han desarrollado en distintos puntos del arenal, concretamente en la zona próxima al monumento a El Tritón, en el área central de la playa y a la altura de la Torre del Viento. Las obras comenzaron el pasado mes de agosto y se han llevado a cabo sin alterar el medio natural.
Mejora de la movilidad en el Cono Sur
El proyecto ha incluido la demolición del pavimento deteriorado, la ejecución de nuevas rampas paralelas a los muros, así como nuevas escaleras con bandas señalizadoras, franjas de pavimento táctil direccional y barandillas con pasamanos dobles, todos ellos adaptados a la normativa de accesibilidad.
Quevedo puso en valor “el impacto positivo” de esta actuación para mejorar las condiciones de acceso y la movilidad en uno de los principales arenales del litoral capitalino, un espacio de ocio considerado fundamental para los vecinos del Cono Sur de la ciudad.