Bajo el asfalto de la capital grancanaria hay una red que casi nadie ve hasta que falla: tuberías, colectores y bombeos que llevan décadas soportando el crecimiento de la ciudad. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria acaba de poner cifra a su renovación.
La Junta de Gobierno aprobó este jueves 30 de julio la formalización de un contrato-programa con Emalsa que permitirá desarrollar 84 actuaciones para modernizar las infraestructuras hidráulicas de la ciudad, con una inversión prevista de 35,5 millones de euros.
El calendario reparte el gasto en cuatro años. Este 2026 se destinarán 11,4 millones de euros, mientras que los 24,1 millones restantes se ejecutarán de forma progresiva hasta 2029, periodo de vigencia del acuerdo.
Obras para el vertido cero
Una parte del plan se dirige al objetivo de vertido cero, es decir, evitar que las aguas residuales sin tratar acaben en el mar. Para ello se prevén nuevas estaciones de bombeo, impulsiones y tanques de tormentas en el entorno de San José y Lady Harimaguada.
A esas obras se suman mejoras en la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Barranco Seco, además de nuevas infraestructuras energéticas y cambios en los procesos de tratamiento del agua para reducir el coste ambiental del sistema.
70 colectores en cinco distritos
El bloque con efecto más visible en la vida diaria es la renovación del saneamiento: 70 actuaciones de sustitución y mejora de colectores repartidas por los cinco distritos de la ciudad.
Según detalló el concejal de Presidencia, Hacienda, Modernización, Recursos Humanos y Aguas, Francisco Hernández Spínola, la lista de barrios incluye Reina Mercedes, Las Coloradas, Alcaravaneras, Vegueta, Arenales, Escaleritas, Guanarteme, La Isleta, Tamaraceite, Costa Ayala y El Fondillo, entre otros.
Quién ejecuta cada obra
El contrato-programa fija un modelo de gestión compartido entre el Ayuntamiento, Emalsa, Geursa y la Unidad Técnica de Aguas. Emalsa redactará los proyectos constructivos de las actuaciones que determine el Ayuntamiento y Geursa se encargará de licitarlos y adjudicarlos.
El acuerdo estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2029 y podrá prorrogarse mediante pacto expreso de las partes.
Un plan con recorrido previo
La alcaldesa, Carolina Darias, defendió que se trata del "mayor esfuerzo inversor realizado hasta la fecha" en infraestructuras hidráulicas de la ciudad, y encuadró la decisión en el Plan Estratégico del Ciclo Integral del Agua 2024-2033.
Ese plan es una de las cuatro piezas que el Gobierno municipal sitúa como base de su política de agua en este mandato, junto al Reglamento de abastecimiento, la ordenanza de saneamiento y vertidos y el Plan Plurianual de Tarifas 2025-2029.
Para el vecino, el efecto llegará por partes y a lo largo de cuatro años: calles levantadas mientras se cambian colectores, y una red que el Ayuntamiento presenta como más preparada para episodios de lluvia intensa y para las exigencias ambientales que ya afectan a los vertidos al mar en Canarias. El detalle de qué barrio entra primero y con qué plazos es la información que queda pendiente de concretar.
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