La salida de la calle Nicolás Estévanez hacia la Avenida Marítima da un paso administrativo clave, aunque todavía sin fecha concreta para su reapertura. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha aprobado el proyecto para la restitución provisional de esta conexión viaria, cerrada desde agosto de 2022, con el objetivo de aliviar el tráfico en la zona mientras se redefine el proyecto del paso subterráneo de la Metroguagua en Santa Catalina.
Según la resolución de la Dirección General de Urbanismo y Vivienda, el Consistorio ha autorizado urbanísticamente y aprobado el proyecto con un presupuesto de 201.357,08 euros, IGIC incluido. Este trámite permite avanzar hacia la contratación de unas obras llamadas a recuperar una conexión estratégica para la movilidad en el entorno del parque Santa Catalina.
Obras de la MetroGuagua
El expediente incorpora informes técnicos y jurídicos favorables, así como la acreditación de la disponibilidad de los terrenos necesarios. Además, el proyecto ha sido validado desde el punto de vista urbanístico, confirmando su adecuación al Plan General de Ordenación de Las Palmas de Gran Canaria y a la normativa vigente.

Este avance administrativo se produce en paralelo a los trabajos del área de Urbanismo para diseñar una solución que permita mantener abierta la vía incluso durante las futuras obras del túnel de la Metroguagua, evitando así nuevos cortes de tráfico. La intención municipal es que la reapertura no sea una medida puntual, sino integrada en el desarrollo de las actuaciones pendientes.
Presidente Alvear, saturada
El cierre de esta salida hacia la Avenida Marítima ha generado durante estos años importantes afecciones al tráfico en la zona, especialmente en vías como Presidente Alvear —vía sobrecargada de coches—, donde se han concentrado parte de los desvíos. La situación ha sido motivo de quejas vecinales y de presión política en el Ayuntamiento para acelerar una solución.
El origen del problema se sitúa en las obras del paso subterráneo de la Metroguagua en Santa Catalina, iniciadas en 2022 y paralizadas poco más de un año después debido a problemas de estabilidad del terreno. Este contratiempo obligó a replantear el sistema constructivo del falso túnel, encareciendo significativamente el proyecto y derivando en la resolución del contrato en 2024.
Con esta actuación provisional, el Ayuntamiento trata de recuperar parte de la funcionalidad perdida en uno de los accesos clave a la Avenida Marítima, mientras redefine uno de los tramos más complejos de la Metroguagua. La aprobación del proyecto no implica aún el inicio inmediato de las obras, pero sí marca un avance relevante en la solución de un problema que se arrastra desde hace casi cuatro años.
