La magia de Oriente llega a Las Palmas de Gran Canaria: los Reyes reparten regalos e ilusión

Melchor, Gaspar y Baltasar ya tienen las llaves de la ciudad, así que, ¡no tarden en irse a dormir que se quedan sin regalos!

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Los Reyes Magos reciben la llave de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria / EFE - QUIQUE CURBELO
Los Reyes Magos reciben la llave de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria / EFE - QUIQUE CURBELO

Vuelve una de las noches más mágicas del año y uno de los momentos más esperados por grandes y pequeños. La Noche de Reyes ilusiona a adultos y niñor por igual porque la magia de recibir a sus majestades, irse a dormir y despertar con algún que otro regalo bajo el árbol no se olvida ni con el paso del tiempo ni con los años. En su viaje por el mundo entero, Melchor, Gaspar y Baltasar pararon también por la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. 

Allí los esperaban ciudadanos de la capital y de muchos otros lugares de la isla para ver como la alcadesa, Carolina Darias, les hacía entrega de la llave de la ciudad para que pudieran entrar en todos los hogares de Las Palmas

Noche mágica

La comitiva real partió desde el Mercado del Puerto donde los Reyes, en tres amplias carrozas, saludaron a las cientos de personas que se agrupaban para verlos pasar. Desde las 17:00 empezaron a recorrer las calles Albareda, el parque Santa Catalina, Presidente Alvear, León y Castillo y la calle Muelle Las Palmas hasta que lleguen, finalmente, hasta el Parque San Telmo. Allí los niños y niñas esperan impacientes a los protagonistas de la noche mientras sueñan con encontrar bajo el árbol aquello que más desean y que habían apuntado en su carta. 

Y, tras la alegría de los pequeños, llega el momento de los mayores. La Noche de Reyes en Triana es tan tradicional como la propia cabalgata de sus majestades. Cuando los tres se han marchado para comenzar con los preparativos para repartir todos los regalos, a los adultos les toca disfrutar de un poco de fiesta. Ni siquiera el cambio de horario hará mella en esta tradición —los bares cerraron a las 00:30 cuando normalmente lo hacían a las tres de la madrugada—. Toca pasarlo bien, pero, ¡no tarden en irse a dormir que se quedan sin regalos!