Familias, trabajadoras y representantes vecinales han entregado al Gobierno de Canarias más de 3.000 firmas para exigir la paralización del cierre de la escuela infantil Las Folías, en el barrio de Zárate, en Las Palmas de Gran Canaria.
La movilización busca frenar una decisión que, según denuncian, afectará a 32 familias y 14 educadoras, sin que se hayan ofrecido alternativas en la zona.
La presidenta de la asociación vecinal, María Vanessa Tejera, ha criticado que el cierre se haya comunicado sin información previa suficiente. “Es como cerrarle una puerta más a la educación del barrio”, ha señalado.
Las familias denuncian que no existen plazas de 0-3 años en el entorno, lo que obligaría a desplazamientos complejos con transporte público para acceder a otros centros.
Impacto en el barrio
Desde el comité de empresa advierten de que la medida perjudica especialmente a los hogares más vulnerables. La falta de alternativas en el barrio dificultará la conciliación familiar y laboral, han subrayado.
Además, sostienen que no se ha presentado ningún informe técnico que justifique el cierre, más allá de una posible bajada de la natalidad.
Los colectivos denuncian también un “agravio comparativo” entre islas, al considerar que Gran Canaria perdería peso en la red pública frente a Tenerife si se ejecuta el cierre.
En este escenario, alertan de que la isla quedaría con menos centros públicos de este tipo, lo que afectaría a la igualdad de oportunidades.
Propuesta de los vecinos
Como alternativa, los colectivos plantean ampliar horarios con acogida temprana y tardía para aumentar la demanda y mejorar el servicio.
La reivindicación cuenta con el respaldo de formaciones políticas como Podemos, que han criticado la falta de soluciones para las familias afectadas.
El conflicto sigue abierto mientras vecinos y trabajadores insisten en que el barrio “no se va a rendir” ante el cierre del centro.
