Las obras en plena ciudad siempre alteran la rutina de vecinos, comercios y conductores, pero también forman parte del mantenimiento necesario para evitar problemas mayores bajo el asfalto. EMALSA ejecuta estos días dos actuaciones de mejora y reparación en la red de saneamiento de Las Palmas de Gran Canaria, con trabajos en las calles Juan Manuel Durán González y Secretario Padilla.
La empresa mixta prevé que ambas intervenciones concluyan mañana, viernes 19 de junio, y que pueda reabrirse al tráfico el tramo afectado de Juan Manuel Durán González, una de las vías donde se han producido restricciones durante la ejecución de los trabajos.
Obras en saneamiento
La primera actuación se desarrolla en la calle Juan Manuel Durán González, donde EMALSA realiza trabajos de mejora en el colector de saneamiento. Para poder ejecutar la obra con seguridad, ha sido necesario cerrar al tráfico el tramo comprendido entre las calles Galicia y Bernardo de la Torre.
De forma paralela, la compañía también ha iniciado trabajos en la calle Secretario Padilla, concretamente en el tramo situado entre las calles El Salvador y Perú. En este caso, la intervención tiene como objetivo renovar el colector de saneamiento y reforzar el correcto funcionamiento de la red.
Sin cortes de agua
EMALSA ha explicado que, al tratarse de actuaciones en la red de saneamiento, los trabajos no implicarán interrupciones en el servicio de abastecimiento de agua. El suministro continuará prestándose con normalidad durante el desarrollo de las obras.
La empresa asegura que ha adoptado las medidas necesarias para minimizar las molestias derivadas de estas actuaciones y ha agradecido la colaboración de vecinos, comerciantes y conductores de las zonas afectadas.
Servicio esencial
La actuación se enmarca en el programa de mantenimiento y modernización de las infraestructuras hidráulicas de la ciudad. EMALSA presta el servicio del ciclo integral del agua en Las Palmas de Gran Canaria, Santa Brígida y el Puerto de la Luz.
Cada día, la empresa suministra aproximadamente 77.000 metros cúbicos de agua potable a una población de unos 400.000 residentes, por lo que el mantenimiento de la red resulta clave para garantizar la continuidad y calidad del servicio.
La previsión de cierre de las obras este viernes permitirá recuperar la normalidad en los tramos afectados y avanzar en la renovación de una infraestructura básica para la ciudad.