El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha agotado el margen para seguir aplazando la ejecución de una subvención de 8.400 euros concedida por el Cabildo de Gran Canaria para adquirir instrumentos musicales y accesorios. Después de obtener una primera prórroga de un mes, el Consistorio capitalino volvió a pedir más tiempo en septiembre. Esta vez, la respuesta de la Corporación insular ha sido negativa: legalmente no cabe otra ampliación.
La resolución de la Consejería de Educación y Juventud del Cabildo, firmada el 25 de septiembre, reconstruye un expediente que comenzó meses atrás y que ha terminado llegando prácticamente hasta el límite del calendario. El Ayuntamiento argumenta problemas de personal, dificultades para disponer de parte del material, la migración de su sistema de gestión contable y la carga de trabajo acumulada en las unidades municipales responsables de completar la tramitación.
La cuantía es relativamente reducida dentro del presupuesto de una administración como la capitalina. Son 8.400 euros y representan el 100% de lo solicitado por el propio Ayuntamiento. La ayuda forma parte de una convocatoria insular dotada con 150.000 euros para que los municipios de Gran Canaria puedan comprar instrumentos musicales y accesorios de naturaleza inventariable.
Primera prórroga
El Consejo de Gobierno del Cabildo había aprobado las bases de estas subvenciones el 11 de diciembre de 2025. Las condiciones fijaban inicialmente dos fechas claras: los gastos podían realizarse desde la concesión de la ayuda hasta el 31 de agosto de 2026 y la documentación justificativa debía presentarse, como máximo, el 30 de septiembre.
La subvención para Las Palmas de Gran Canaria llegó mediante una resolución del 18 de marzo. El Ayuntamiento había solicitado 8.400 euros y recibió íntegramente esa cantidad, por lo que el porcentaje de financiación alcanzaba el 100%. El calendario, sin embargo, no fue suficiente.
El 31 de julio, el Cabildo modificó la resolución de concesión para atender una primera petición del Ayuntamiento y concederle un mes adicional. El plazo para ejecutar la subvención quedó entonces desplazado del 31 de agosto al 30 de septiembre, mientras que la fecha límite para justificar el dinero pasó del 30 de septiembre al 31 de octubre.
Otra petición en septiembre
Con ese nuevo calendario ya en marcha, el Ayuntamiento volvió a dirigirse al Cabildo. Lo hizo el 21 de septiembre, nueve días antes de que expirara el plazo ampliado para ejecutar la actuación. La petición municipal reclamaba una nueva extensión tanto para la ejecución como para la posterior justificación y solicitaba expresamente que se concediera por el máximo periodo que resultara legalmente posible.
El escrito municipal detalla las razones por las que, pese a la primera prórroga, el expediente seguía sin culminarse. Según recoge literalmente la resolución insular, persistían las dificultades relacionadas con la disponibilidad de parte del material que debía adquirirse. A ello se sumaba una “limitada disponibilidad de personal”, especialmente acusada durante el periodo estival, y el proceso de migración del sistema municipal de gestión contable.
El Ayuntamiento añadió un cuarto factor: la elevada carga de trabajo de las unidades responsables de la tramitación, que estaba repercutiendo en el tiempo necesario para completar el expediente. Tres días después de recibir la petición, el 24 de septiembre, se firmó el informe-propuesta para rechazar la segunda ampliación. La resolución definitiva lleva fecha del día 25.
El límite legal
El problema para el Ayuntamiento ya no era únicamente administrativo, sino jurídico. El Cabildo recuerda en su resolución que las modificaciones de una subvención están sujetas tanto a la Ley General de Subvenciones como a su reglamento y a las bases de ejecución presupuestaria de la propia Corporación insular.
Estas últimas permiten ampliar el periodo de ejecución de los proyectos subvencionados cuando concurren circunstancias que lo hagan necesario. El plazo de justificación, sin embargo, está sometido a límites específicos y no puede prolongarse por encima de la mitad del periodo inicialmente concedido.
El Cabildo considera que ese margen ya fue consumido con la modificación aprobada el 31 de julio. De ahí que concluya que no puede acceder a la segunda petición planteada por el Ayuntamiento.
La resolución es tajante: deniega la nueva ampliación “por haber alcanzado el máximo permitido legalmente” y ordena comunicar la decisión al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y a la Intervención General del Cabildo.
El reloj sigue corriendo
La negativa deja vigente el calendario establecido en julio. Salvo que exista otra actuación administrativa que no figure en el documento, el Ayuntamiento dispone hasta el 30 de septiembre de 2026 para ejecutar la subvención y hasta el 31 de octubre para justificarla ante el Cabildo.
La resolución del 25 de septiembre no declara perdido el dinero ni exige al Ayuntamiento devolver los 8.400 euros. Tampoco acredita que la subvención vaya a quedar finalmente sin ejecutar. Lo que hace es cerrar la posibilidad de ganar más tiempo mediante una nueva prórroga.
El expediente queda así reducido a una carrera contra el calendario. Una ayuda concedida en marzo, financiada al 100% por el Cabildo y destinada a la compra de instrumentos musicales llegó al final de septiembre después de consumir una primera ampliación y con el Ayuntamiento solicitando todavía más plazo para terminar su tramitación. El Cabildo ha cerrado esa puerta: para esos 8.400 euros ya no quedan más prórrogas.
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