Los trabajadores de limpieza viaria y recogida de residuos de Las Palmas de Gran Canaria volverán a la huelga. Los comités de empresa de ambos servicios, junto con representación del Ayuntamiento capitalino, han anunciado una nueva convocatoria de paro para el 31 de julio, fecha que coincide con la celebración del pleno municipal.
El anuncio llega después de que los representantes de los trabajadores calificaran de "altamente positivo" el seguimiento de la jornada de huelga celebrada el pasado 26 de junio, que según denuncian evidenció el respaldo de la plantilla a sus reivindicaciones.
Sin acuerdo vinculante
Los comités han querido aclarar el estado real de las negociaciones tras la reunión sectorial celebrada el 23 de junio. Según explican, de esa cita no salió ningún acuerdo vinculante ni consenso definitivo sobre el futuro del servicio.
Los propios comités citan el acta de dicha reunión, que recoge que el Grupo de Gobierno no ha adoptado decisión alguna sobre la futura forma de gestión del servicio, y que los estudios iniciados tienen un carácter exclusivamente técnico e informativo.
Con este matiz, la representación de los trabajadores insiste en que la creación de mesas de diálogo técnico no equivale a la resolución del conflicto laboral.
Rechazo a la privatización
El fondo de la reivindicación va más allá de las condiciones laborales. Los comités defienden que la limpieza viaria debe mantenerse bajo gestión pública directa del Ayuntamiento, sujeta al control de la Intervención Municipal, y rechazan cualquier fórmula de gestión mercantil o privatización del servicio.
Según su comunicado, sostienen que solo un servicio público robusto garantiza la equidad y los derechos de la ciudadanía, y piden una inversión pública que dote al servicio de los recursos necesarios.
Los firmantes han agradecido también el respaldo recibido durante la jornada del 26 de junio por parte de colectivos como Bomberos, Ayuda a Domicilio y Salvamento y Socorrismo, que según indican comparten reivindicaciones similares sobre incremento de personal y mejora de medios.
Con la nueva fecha ya fijada, el conflicto laboral en el servicio de limpieza de Las Palmas de Gran Canaria entra en una nueva fase que volverá a poner a prueba la prestación de un servicio esencial para la ciudad, y cuya resolución dependerá de si el Ayuntamiento ofrece garantías que los trabajadores consideren suficientes antes del 31 de julio.
