Los trabajadores de Limpieza en Las Palmas de Gran Canaria han tomado una decisión: irán a la huelga los días 26 de junio y 31 de julio. Durante esos dos días, toda la plantilla estará parada en señal de protesta.
¿El motivo? Los trabajadores no comparten la decisión de crear una empresa pública para gestionar el servicio como ha propuesto el gobierno municipal.
La asamblea
El objetivo es que la medida de presión se lleve a cabo durante las jornadas de Pleno en las casas consistoriales de Santa Ana. Donde, además, organizarán concentraciones para expresar su malestar ante la actuación "unilateral" por parte del ejecutivo de Carolina Darias.
Los empleados se reunieron este martes en el Espacio Cultural Jesús Arencibia. Allí aprobaron presentar una convocatoria de huelga con la que, aclaran, no pretenden perjudicar a la ciudadanía.

Los votos
Lo sacaron adelante de manera asamblearia sin ningún voto en contra y cuatro abstenciones. Aún no cuentan con la cifra exacta de asistentes, pero a la reunión estaban convocadas más de 400 personas.
El paro de ambos días será seguido por los trabajadores de limpieza viaria, recogida de residuos y cuadrillas especiales. Todos de la parte pública del servicio municipal. Aunque todavía está por ver, la previsión que manejan es que se produzca un seguimiento del 100%.
Incertidumbre
Rafael Hernández, presidente del comité de recogida de residuos sólidos urbanos (RSU), indica que sus compañeros están preocupados por los puestos de trabajo ante la incertidumbre de qué ocurrirá.
A pesar de que el Ayuntamiento ha garantizado el blindaje del empleo, exigen garantías por escrito de que no se prescindirá de empleados en ningún momento.
"Empleos en riesgo"
El representante sindical indica que no se oponen al cambio de figura jurídica, pero cree que una empresa pública no es adecuada. Propone, como alternativa, que el servicio se gestione directamente por parte del Consistorio —algo similar al sistema que tienen a día de hoy—.
Si no, apunta, dejarán de ser empleados públicos y la RPT desaparecerá. No duda en afirmar que hay puestos de trabajo en riesgo y que, a corto y medio plazo, se pueden perder empleos. Por ello, reclama que haya un blindaje del estatuto para que la plantilla pueda estar protegida.
“Queremos una gestión directa, ¿de qué sirve cambiarnos a una empresa? El peligro es la falta de control”, resalta de manera tajante. Durante la asamblea abordaron, precisamente, el cambio de figura y las dudas que causa entre los diferentes trabajadores de Limpieza.