Las Palmas de Gran Canaria cuenta con algo más de 3,2 millones de metros cuadrados de parques y zonas verdes, y aunque pueda sonar a una larga extensión, se quedan cortas, según las recomendaciones internacionales.
La superficie de zonas verdes en la capital equivale de manera aproximada a 8,5 metros cuadrados por habitante, una cifra que se queda por debajo de los entre 10 y 15 metros cuadrados por habitante que se estipulan para garantizar una buena calidad ambiental y de vida.
La comparación con otras ciudades españolas refleja la diferencia en disponibilidad de espacios verdes. Las Palmas queda muy alejada de Vitoria-Gasteiz, que lidera España con ratios superiores a 26 m² por habitante, o León, que cuenta con alrededor de 18 m².
Árboles y palmeras
En este espacio de zonas verdes se incluye el arbolado urbano. Un análisis municipal sobre el estado del arbolado de la ciudad cifra en 61.205 los ejemplares existentes, entre 37.383 árboles y 23.822 palmeras.
El estudio indica que la mayor parte del arbolado se encuentra en el viario urbano. Aproximadamente el 55 % de los ejemplares se sitúa en alcorques individuales de calles y avenidas. El resto se distribuye en diferentes tipos de espacios desde parques (18%), jardines y zonas ajardinadas (12%), plazas (8%), medianas (4%) hasta corredores o espacios verdes (3%).
Distribución por distritos
La presencia de arbolado no es, por tanto, homogénea en todo el municipio. El informe municipal señala que el distrito de Ciudad Alta concentra la mayor proporción de arbolado, con aproximadamente el 36 % del total de árboles y palmeras.
En el extremo contrario se sitúa el distrito Puerto-Canteras, que reúne solo el 7 % del arbolado urbano, debido a la limitada disponibilidad de suelo y de espacios adecuados para la plantación en las zonas más densamente urbanizadas.
Pocos árboles
En términos generales, el municipio presenta una densidad aproximada de 0,16 árboles por habitante, es decir, un árbol por cada seis habitantes. Y, aunque la normativa vigente no fija un valor concreto de referencia, en planificación urbana suele considerarse recomendable una proporción mínima de un árbol por cada cinco habitantes, es decir, alrededor de 0,2 árboles por habitante.
En Las Palmas de Gran Canaria, solo dos distritos se aproximan a ese nivel. Por un lado, el distrito de Vegueta, Cono Sur y Tafira, que alcanza los 0,22 árboles por habitante; y por otro lado, Ciudad Alta, con 0,21 árboles por habitante.
Necesidad de zonas verdes
A pesar de estas diferencias, la superficie de zonas verdes ha aumentado con el paso de los años. Los estudios municipales sitúan en torno a 800.000 metros cuadrados el incremento de parques y jardines en las últimas décadas, gracias a la creación y ampliación de espacios como el parque Juan Pablo II, las zonas verdes de Siete Palmas o las ampliaciones del parque de Las Rehoyas.
No obstante, hay proyectos que han quedado en un cajón, impidiendo que la ciudad cuente con un mayor pulmón verde, como la renaturalización y recuperación de los espacios verdes del parque de Santa Catalina. Para ello el Ayuntamiento contaba con una subvención del Cabildo de Gran Canaria de 746.110,38 euros, que la entidad insular ha pedido su reintegro ante la falta de justificación y desarrollo de la idea.
