Los vecinos del entorno de Bravo Murillo y la zona de Primero de Mayo disponen de suministro eléctrico estable tras la finalización de los trabajos de reparación en un centro de transformación clave para la zona de Triana.
La avería, provocada por las intensas lluvias que azotaron la ciudad este fin de semana, obligó a un despliegue técnico de urgencia para evitar un apagón prolongado en esa parte de la ciudad.
Grupo electrógeno
Para garantizar que los residentes y comercios pudieran continuar con su actividad mientras se ejecutaba la compleja reparación, se procedió a la instalación de un grupo electrógeno de gran capacidad.
Esta medida provisional permitió mitigar el impacto en un área de alta densidad de población, aunque se registraron cortes puntuales en zonas aledañas como Triana y los riscos.
Trabajo intenso
El equipo fue conectado a la sede del Cabildo de Gran Canaria el mismo domingo, día en el que áreas como el Guiniguada o Bravo Murillo se quedaron sin semáforos y alumbrado público durante toda la jornada.
Desde el domingo hasta este martes, varios operarios y vehículos especializados tomaron la esquina de Bravo Murillo con Primero de Mayo para arreglar el transformador. La incidencia, según una portavoz de Endesa, está ya solucionada.
Problema recurrente
A pesar de la eficacia en la reparación del transformador, este incidente ha vuelto a poner de manifiesto una vulnerabilidad que parece crónica en la capital grancanaria. Cada vez que el mal tiempo hace acto de presencia, la infraestructura urbana de esta zona sufre las consecuencias de forma casi sistemática.
Los semáforos de Bravo Murillo y las farolas son los primeros en caer, aunque en esta ocasión también hubo cortes de luz en algunos hogares. El amplio despliegue de Endesa, que movilizó hasta seis unidades y un generador sobre una plancha tipo container, revela la importancia de la avería registrada.
Y es que la fragilidad del sistema de semáforos y alumbrado en los ejes de Bravo Murillo y Primero de Mayo sigue siendo el talón de Aquiles de esa zona cada vez que hay precipitaciones, lo cual genera una sensación de inseguridad para los conductores y los peatones.
Escalera mecánica y farolas
Otras infraestructuras cercanas, como la escalera mecánica de El Risco de San Lázaro, también ha resultado dañada tras los abundantes aguaceros de estos días.
También hay calles aledañas, como Minerva, con varias luminarias fundidas, lo cual convierte este callejón entre Primero de Mayo y El Risco en un lugar peligroso al caer la noche.
