Operarios de limpieza retiran chicles en el barrio de Santa Catalina, AYUNTAMIENTO LPA
Operarios de limpieza retiran chicles en el barrio de Santa Catalina, AYUNTAMIENTO LPA

Las Palmas de Gran Canaria se despega de los chicles: el plan para retirar 12.000 al día

El Ayuntamiento activa un operativo especial con seis operarios y maquinaria específica para sanear el pavimento en nueve zonas críticas de la ciudad

Alberto Ley

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha decidido tomar cartas en un problema que, aunque pequeño en tamaño, supone un gran reto logístico y estético: los chicles pegados al suelo. A través del Servicio Municipal de Limpieza, la capital ha reactivado la campaña ‘Aceras sin chicles’, un plan de choque que combina la limpieza técnica profunda con la concienciación ciudadana para mantener las zonas peatonales en condiciones óptimas.

Limpieza en Santa Catalina

El despliegue ha comenzado este mes de febrero en uno de los puntos con mayor presión peatonal de la ciudad: el eje formado por el Parque Santa Catalina y la calle Luis Morote. Esta zona, clave para el turismo y el comercio local, será la primera de las nueve áreas previstas en el calendario municipal. El objetivo es avanzar de forma progresiva cada mes por los distintos distritos para garantizar que el pavimento recupere su imagen original.

Para esta misión, el consistorio cuenta con un equipo de seis trabajadores y un vehículo especializado capaz de desincrustar estos residuos del firme. Las previsiones de los técnicos municipales son ambiciosas, ya que se espera la eliminación de hasta 12.000 chicles por jornada. Este esfuerzo busca revertir el impacto visual negativo que generan estos restos en las áreas comerciales y de paseo más transitadas del municipio.

Impacto en el entorno

El concejal de Limpieza, Héctor Alemán, ha recordado que la retirada de estos productos no es una tarea sencilla, pues requiere tiempo y recursos específicos. Un chicle arrojado al suelo puede tardar entre cinco y veinte años en degradarse, convirtiéndose en un residuo persistente que daña la imagen de la capital. Por ello, la campaña se apoya en el lema “Está en tu mano”, apelando a la responsabilidad individual para depositar estos restos en las papeleras.

Desde el Ayuntamiento se insiste en que mantener la ciudad limpia es una tarea compartida entre la administración y los vecinos. Aunque el dispositivo especial actuará de forma intensiva, la colaboración ciudadana es la única vía para que los resultados de esta inversión en limpieza sean duraderos. El uso correcto de los contenedores grises y las papeleras se perfila como el gesto clave para que las aceras de Las Palmas de Gran Canaria dejen de ser un muestrario de manchas negras.