Barranco de La Ballena. /Wikimedia
Barranco de La Ballena. /Wikimedia

Las Palmas de Gran Canaria unirá Tamaraceite con La Ballena: pulmón verde de 12km y 10.000 árboles

El recorrido incluirá zonas de sombra, elementos paisajísticos y señalética interpretativa que permitirá a los ciudadanos conocer el valor natural del entorno

luna moya

Las Palmas de Gran Canaria da un paso clave en su transformación urbana con un proyecto que cambiará por completo la conexión entre barrios. El Ayuntamiento ha iniciado la licitación de una actuación que permitirá crear un gran corredor verde de 12 kilómetros entre Tamaraceite y el Parque de La Ballena, con la plantación de más de 10.000 árboles y especies autóctonas.

La intervención forma parte de la estrategia municipal para renaturalizar la ciudad y mejorar la calidad ambiental en zonas densamente urbanizadas.

Un eje verde urbano

El proyecto, denominado Red de Conectores Verdes, permitirá crear un recorrido continuo que unirá diferentes tramos ya existentes, combinando senderos, espacios urbanos y zonas naturales.

Este eje atravesará los distritos de Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya y Ciudad Alta, conectando barrios mediante un itinerario que no solo facilitará el tránsito, sino que también reforzará la conectividad ecológica de la ciudad.

La actuación cuenta con un presupuesto de 379.675 euros, financiado a través del Fondo de Desarrollo de Canarias (FDCAN), y busca integrar naturaleza y ciudad en un mismo espacio.

Más de 10.000 plantas

Uno de los pilares del proyecto será la renaturalización del entorno. Está prevista la plantación de miles de ejemplares de especies adaptadas al ecosistema canario, entre ellas drago, pino canario, barbuzano o peralillo, además de matorral autóctono como tajinaste, tabaiba o salvia canaria.

Al mismo tiempo, se eliminarán especies invasoras que afectan negativamente al equilibrio ambiental, como el rabo de gato o la pitera, con el objetivo de recuperar el paisaje natural.

En conjunto, la actuación abarcará más de 459.000 metros cuadrados de superficie, consolidando uno de los mayores proyectos de renaturalización urbana en Canarias.

Refuerzo de biodiversidad

El corredor no solo estará pensado para las personas. También incorporará medidas específicas para mejorar la fauna urbana, con la instalación de nidales para aves como el cernícalo o la lechuza, además de refugios para insectos.

Estas actuaciones buscan favorecer la polinización y el equilibrio ecológico, convirtiendo este eje verde en un espacio vivo dentro de la ciudad.

Nuevo espacio ciudadano

Más allá del impacto ambiental, el proyecto tendrá un fuerte componente social. El recorrido incluirá zonas de sombra, elementos paisajísticos y señalética interpretativa que permitirá a los ciudadanos conocer el valor natural del entorno.

El objetivo es crear un espacio accesible y atractivo, donde vecinos y visitantes puedan pasear, hacer deporte o simplemente disfrutar de un entorno más natural dentro de la ciudad.

Plan a largo plazo

Este corredor verde se integra en una estrategia más amplia del Ayuntamiento para transformar Las Palmas de Gran Canaria. El proyecto forma parte del Plan Director de Infraestructuras Verde-Azul y Biodiversidad, que busca duplicar las zonas verdes urbanas y mejorar la adaptación al cambio climático.

La iniciativa cuenta además con el respaldo de la Fundación Biodiversidad y se alinea con las políticas estatales de protección de los espacios naturales frente a la presión urbanística.