Imagen del Pueblo Canario, en Las Palmas de Gran Canaria / HOLA ISLAS CANARIAS
Imagen del Pueblo Canario, en Las Palmas de Gran Canaria / HOLA ISLAS CANARIAS

Parece un pueblo real de Las Palmas de Gran Canaria pero es un decorado: rincón tradicional secreto

Su ubicación, rodeada de jardines, fuentes y zonas verdes, refuerza la sensación de estar en un lugar ajeno al bullicio de la capital | El complejo está compuesto por varias edificaciones inspiradas en la arquitectura tradicional de Canarias

luna moya

A simple vista, parece un pequeño pueblo tradicional canario, con su plaza central, su ermita, balcones de madera y fachadas de piedra. Sin embargo, este rincón tan singular de Las Palmas de Gran Canaria no es un municipio independiente ni un casco histórico al uso, sino un conjunto arquitectónico diseñado para conservar y mostrar la esencia cultural de Canarias sin salir de la ciudad.

Se trata del Pueblo Canario, un espacio único que muchos turistas descubren por casualidad y que, aun estando en pleno centro urbano, mantiene un aire tranquilo, casi detenido en el tiempo.

Preservar la identidad canaria

El Pueblo Canario se encuentra integrado en el entorno del Parque Doramas, junto al emblemático Hotel Santa Catalina. Su ubicación, rodeada de jardines, fuentes y zonas verdes, refuerza la sensación de estar en un lugar ajeno al bullicio de la capital.

El complejo está compuesto por varias edificaciones inspiradas en la arquitectura tradicional de Canarias, organizadas alrededor de una gran plaza central. En ella se celebran de forma habitual actuaciones de folclore, encuentros culturales y eventos tradicionales, convirtiendo el espacio en un punto de referencia tanto para la sociedad isleña como para quienes visitan la ciudad.

El origen artístico del Pueblo Canario

El proyecto fue ideado en 1937 por Néstor Martín-Fernández de la Torre, uno de los artistas más importantes de la historia cultural de Canarias. Su intención era clara: crear una “exhibición viva de nuestras costumbres y tradiciones”, un lugar donde la identidad canaria pudiera mostrarse de forma permanente.

La ejecución del proyecto corrió a cargo de su hermano, el arquitecto Miguel Martín-Fernández de la Torre, quien lo desarrolló siguiendo el estilo neocanario, respetando las formas, materiales y proporciones de la arquitectura popular del Archipiélago. El Pueblo Canario abrió finalmente sus puertas en 1956, consolidándose desde entonces como uno de los espacios culturales más singulares de la capital grancanaria.

La puerta principal del recinto está presidida por un gran escudo de la ciudad, inspirado en dibujos del propio Néstor y realizado por el escultor Santiago Santana, un detalle que refuerza su valor artístico.

Imagen de actuaciones en el Pueblo Canario, en Las Palmas de Gran Canaria / HOLA ISLAS CANARIAS
Imagen de actuaciones en el Pueblo Canario, en Las Palmas de Gran Canaria / HOLA ISLAS CANARIAS

Folclore, gastronomía y vida cultural

Uno de los espacios más frecuentados es El Bodegón, que cuenta con restaurante y terraza. Allí se pueden degustar recetas típicas canarias y, además, disfrutar cada domingo de 11:30 a 13:00 horas de actuaciones de agrupaciones folclóricas.

Durante estos encuentros, el público puede ver música y bailes tradicionales interpretados por grupos ataviados con la vestimenta tradicional de Gran Canaria diseñada por Néstor, lo que convierte la visita en una experiencia cultural completa.

El Museo Néstor

Dentro del conjunto se encuentra el Museo Néstor, dedicado a la obra de Néstor Martín-Fernández de la Torre. Este museo alberga gran parte de la producción artística del creador y es clave para entender el significado del Pueblo Canario y su dimensión simbólica.

Actualmente, el Museo Néstor permanece temporalmente cerrado por reformas, aunque el resto del recinto continúa siendo accesible y mantiene su actividad cultural habitual.

El Pueblo Canario se ha convertido en un lugar perfecto para pasear, descubrir la arquitectura tradicional, disfrutar de la artesanía, la música y la gastronomía típica de las Islas Canarias sin abandonar Las Palmas de Gran Canaria.

Un rincón que parece un pueblo real, pero que en realidad es un escenario cultural cuidadosamente diseñado para mantener viva la memoria y la identidad canaria en pleno corazón de la capital.