La Unidad de Protección y Acompañamiento Local (UPAL) de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria cerró el ejercicio 2025 con un balance de actividad marcado por su carácter social. Durante el último año, este grupo especializado desarrolló un total de 1.230 intervenciones, unas actuaciones dirigidas prioritariamente a ofrecer asistencia, ayuda y orientación a los colectivos en situación de mayor vulnerabilidad en la capital grancanaria.
El grueso de estas operaciones se ha focalizado en la atención a menores en situación de desatención familiar, personas mayores que sufren desprotección o soledad no deseada, ciudadanos sin hogar y personas con problemas de salud mental. Estas cifras consolidan el papel de la UPAL como un recurso clave en la estructura de seguridad y bienestar social del municipio.
El concejal de Seguridad y Emergencias, Josué Íñiguez, ha puesto en valor el trabajo realizado por los agentes, destacando que la Policía Local, a través de su vertiente de Policía Social, desempeña una labor esencial en la defensa de los derechos fundamentales. Según el edil, el objetivo prioritario es asegurar que "nadie quede atrás" y que todos los vecinos, especialmente las víctimas de violencia de género y las personas mayores solas, se sientan protegidos y acompañados por la administración local.
Íñiguez subrayó que los más de 1.200 servicios realizados reflejan el compromiso de una policía "cercana y pegada a la realidad del municipio". La orientación del servicio busca cuidar de quienes más lo necesitan, integrando la seguridad ciudadana con una perspectiva humanitaria y asistencial que va más allá de la labor policial tradicional.
Menores y mayores protegidos
El desglose de las actuaciones de 2025 revela la amplitud de las problemáticas atendidas. La unidad prestó asistencia a 182 menores detectados en situaciones de desatención familiar o absentismo escolar. En el otro extremo generacional, los agentes intervinieron para ayudar a 151 personas mayores que se encontraban en escenarios de desprotección o abandono, garantizando su conexión con los recursos sociales adecuados.
Además, la UPAL proporcionó asistencia directa a 177 personas sin hogar en las calles de la ciudad y llevó a cabo 113 intervenciones con ciudadanos afectados por problemas de salud mental. En estos casos, la coordinación con otros recursos sociales y sanitarios del municipio ha sido fundamental para ofrecer una respuesta integral.
Violencia de género
Uno de los pilares de la actividad de la UPAL sigue siendo la protección a las víctimas de violencia. Durante el pasado año, se registraron 96 servicios relacionados con violencia de género y otras 16 intervenciones por violencia doméstica. La labor de los agentes asegura el acompañamiento de las víctimas durante todo el proceso policial y judicial, trabajando en estrecha colaboración con las áreas municipales competentes.
Asimismo, la unidad mantiene una intensa actividad administrativa y de apoyo judicial, habiendo remitido 116 oficios a los juzgados. También se realizaron 225 intervenciones en otros ámbitos, que incluyen desde el control de locales hasta la gestión de situaciones de absentismo.
Prevención en las aulas
Más allá de la intervención directa, la UPAL apuesta por la prevención y la sensibilización. En 2025, los agentes realizaron 50 visitas a centros educativos de Las Palmas de Gran Canaria. Estas acciones se enmarcan en iniciativas como el proyecto ‘Zona Libre de Acoso’, donde se imparten charlas al alumnado sobre acoso escolar, violencia de género y los mecanismos disponibles para la detección y denuncia de estas situaciones.