Muchos pensionistas en Canarias pasan por alto un detalle clave de la declaración de la renta que puede marcar una diferencia importante en su economía anual. Aunque la deducción por inversión en vivienda habitual dejó de aplicarse con carácter general en 2013, no desapareció para todos.
Quienes compraron su vivienda antes de esa fecha pueden seguir beneficiándose de ella, incluso estando ya jubilados, siempre que cumplan una serie de requisitos.
Deducción
La deducción por vivienda habitual permitía, durante años, restar de la declaración del IRPF el 15% de lo pagado cada año por la hipoteca, con un límite máximo de 9.040 euros. Traducido a cifras concretas, eso supone un ahorro fiscal de hasta 1.356 euros anuales.
Cuando la deducción se eliminó en 2013, se estableció un régimen transitorio para proteger a quienes ya habían comprado su casa antes de ese año. Ese régimen sigue vigente hoy y no desaparece al jubilarse, algo que muchos pensionistas desconocen.
Pensionistas
Uno de los errores más habituales es pensar que este beneficio fiscal solo se puede aplicar si se sigue en activo. No es así. La deducción no depende de tener un salario, sino de cumplir tres condiciones básicas:
- Haber comprado la vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013.
- Ser propietario de esa vivienda.
- Seguir realizando pagos vinculados a la hipoteca.
Estos pagos no se limitan solo a la cuota mensual. También cuentan los intereses, las amortizaciones parciales y algunos seguros obligatorios asociados al préstamo, siempre que formen parte del contrato hipotecario.

¿Y si la hipoteca está pagada?
En el caso de muchos pensionistas canarios, la hipoteca ya está completamente saldada. En esa situación, no se puede aplicar la deducción en el ejercicio actual, porque no existen pagos que justificar. Sin embargo, eso no significa que todo esté perdido.
Si en años anteriores se realizaron pagos o amortizaciones y no se aplicó la deducción en su momento, existe la posibilidad de reclamar hasta cuatro ejercicios fiscales atrás. Esto se hace mediante una rectificación de la autoliquidación, lo que permite recuperar parte del dinero pagado de más en impuestos.
Cómo aplicar o recuperar la deducción
Para beneficiarse de esta ventaja fiscal, es imprescindible reflejar correctamente los datos en la declaración de la renta y conservar la documentación que acredite los pagos: recibos bancarios, certificados de intereses o justificantes de seguros vinculados a la hipoteca.
La Agencia Tributaria permite revisar y corregir declaraciones de los últimos cuatro años, un margen suficiente para que muchos pensionistas puedan recuperar cantidades relevantes si no conocían este derecho.
Un alivio económico
En un contexto en el que las pensiones suelen ajustarse al máximo y el coste de la vida en Canarias sigue siendo elevado, ahorrarse hasta 1.300 euros al año puede suponer un respiro importante. Este beneficio fiscal sigue siendo una herramienta útil para quienes cumplen los requisitos, pero solo si se revisa la situación con calma y se actúa a tiempo.
Revisar la fecha de compra de la vivienda, comprobar si siguen existiendo pagos vinculados a la hipoteca y consultar las declaraciones de años anteriores puede marcar la diferencia. Para muchos pensionistas canarios, este “olvido” fiscal puede convertirse en una oportunidad real de mejorar su economía durante la jubilación.