Carmen Delia Martín dejó de ser jefa de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria este lunes. Su dimisión ha generado revuelo en la ciudad y reabre conflictos judiciales no tan antiguos. Ante una situación que —en principio— nadie esperaba, los agentes reclaman que la próxima persona al frente ejerza un liderazgo que, hasta el momento, han echado en falta.
“Consideramos que la dimisión abre una oportunidad para reorientar el servicio hacia un modelo más operativo, transparente y cercano a las necesidades reales de la plantilla y de la ciudadanía”, apunta Fran Melián, delegado de CSIF, en declaraciones a Atlántico Hoy.
"Capacidad de liderazgo"
“Esperamos”, prosigue, “un perfil profesional con capacidad de liderazgo, diálogo y conocimiento del funcionamiento real del cuerpo”. Apunta también que es clave una relación fluida con las organizaciones sindicales porque son —dicen— las que detectan de primera mano las carencias del servicio.
“La coordinación y la escucha activa deben ser pilares básicos de la nueva etapa”, sentencia. Por otro lado, cuenta que el principal reto será revertir la situación actual y recuperar la operatividad del cuerpo. Para ello, subraya, es importante reorganizar recursos, priorizar la presencia policial en la calle y mejorar la eficiencia interna.
Tampoco deja de lado que la futura persona que acceda al cargo de jefe de la Policía Local tenga capacidad de resolver los conflictos internos y que mejore el clima laboral.

"Vocación de servicio público"
Víctor García, portavoz de USPB, coincide en la necesidad de liderazgo y cree que uno de los principales retos estará en “generar cohesión en la plantilla”. “Y una motivación que regenere la vocación de servicio público que tenemos los policías alejándose de todo servilismo político restableciendo la confianza en una jefatura independiente”, apostilla.
Considera indispensable cubrir plazas vacantes de mandos intermedios y seguir cubriendo plazas vacantes de policías locales. “Una cuestión operativa necesaria es la dotación de un programa de gestión de personal que facilite la organización policial”, sostiene.
Problemas judiciales
Merece la pena resaltar que una semana antes de su dimisión, Carmen Delia Martín llevó a los tribunales un pacto entre el Ayuntamiento y los sindicatos sobre los horarios. Pero la cosa no queda ahí porque el anterior en el cargo, Carlos Saavedra Brichis, fue cesado, denunció y la justicia le dio la razón el pasado mes de enero.
García comenta que “toda judicialización de la función pública es un signo del fracaso de la gestión corporativa”. “Sin lugar a dudas empañan la imagen de un servicio público que debe de garantizar derechos fundamentales y ser ejemplo de estabilidad”, dice.

Medios de trabajo
Para que el servicio de la Policía Local mejore, el portavoz de USPB pide que sea prioridad poner al día las plazas de mandos intermedios, el pago de horas extras y Jornadas de Productividad. “Y que se establezca un protocolo eficaz de adquisición de los medios de trabajo necesarios para que no haya problemas operativos”, exclama.
David González, miembro de CCOO, también se muestra tajante: “Necesitamos a alguien que sea un líder, cosa que no ha sido Carmen Delia Martín. Y, sobre todo, que cuente más con los representantes de los trabajadores, porque ella tomaba las decisiones de forma unilateral y no contaba con nadie”.
"No hay material"
“La jefatura la ha dejado patas arriba, completamente. No hay material para atestados, hay compañeros que no pueden hacer pruebas de droga porque están caducadas, no tenemos datos, ya no podemos consultar ni el padrón municipal ni requisitorias judiciales. Es una auténtica locura”, incide el agente.
“Ha habido un Juego de Tronos interno que daña el servicio. Se ponen zancadas unos a otros. Ese malestar en la cúpula superior crea malestar en la base, es lógico”, sentencia.