El macrocontrato de recogida de residuos de Las Palmas de Gran Canaria vuelve a situarse en el centro del debate político tras la presentación de varios recursos contra sus pliegos. El Partido Popular advierte de que el expediente nace con un “futuro incierto” y cuestiona la gestión del gobierno municipal.
La portavoz del PP, Jimena Delgado, sostiene que la acumulación de impugnaciones confirma el “caos” en la gestión de la limpieza y anticipa problemas antes incluso de su adjudicación.
El contrato, valorado en 156,9 millones de euros y con una duración de ocho años, ha sido recurrido en al menos dos ocasiones en materia de contratación.
Para Delgado, el hecho de que uno de los recursos proceda de UGT refuerza las dudas sobre el proceso. “Si hasta ellos recurren los pliegos, es evidente que algo no se ha hecho bien”, afirmó.
La edil popular recuerda que los contratos de limpieza y recogida arrastran una situación “anómala” desde 2018 y 2020, lo que ha derivado en soluciones provisionales.
Según denuncia, la ciudad se encuentra en un “galimatías administrativo”, con recursos abiertos en distintos frentes mientras se mantiene un servicio cuestionado por los vecinos.
Coste en aumento
El PP cifra en dos millones de euros al mes el coste del contrato de emergencia actualmente en vigor.
En conjunto, asegura que el gasto en limpieza ronda ya los 100 millones de euros anuales, sin que, a su juicio, se traduzca en una mejora del estado de la ciudad.
Delgado también dirige sus críticas a la alcaldesa, Carolina Darias, por mantener al responsable del área, Héctor Alemán, pese a la situación.
A su entender, el nuevo contrato “nace tarde, mal y rodeado de incertidumbre”, por lo que augura dificultades si no se modifica la gestión actual.