Los restos de la fachada tras caer al patio interior del edificio en el que suelen jugar los niños. / AH
Los restos de la fachada tras caer al patio interior del edificio en el que suelen jugar los niños. / AH

Vecinos de Siete Palmas piden al Colegio de Médicos que suspenda al dueño de la clínica ilegal

Los afectados exigen al Servicio Canario de Salud la revocación del negocio, que sigue abierto pese a la orden de precinto y pone en riesgo a los pacientes

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El conflicto entre el Centro Médico Clinoq y el edifico La Cima sube de intensidad. Los propietarios de este inmueble de Siete Palmas, tras obtener resoluciones favorables del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, reclaman al Servicio Canario de Salud (SCS) y al Colegio de Médicos que tome medidas inmediatas contra la clínica.

José David de la Rosa, en representación de la comunidad de propietarios, solicita a Sanidad la clausura inmediata y el precinto del centro porque sigue trabajando en situación de "manifiesta ilegalidad".

Alegaciones

El SCS está a la espera de las alegaciones de la clínica para decidir si revoca o no su autorización, pero las órdenes de cierra municipales son claras y los fallos de seguridad graves. Este viernes, sin ir más lejos, se produjo un nuevo desprendimiento de la fachada.

Los cascotes cayeron al interior del edificio, al lado de las canastas y la rampa en la que juegan los niños, aunque afortunadamente no había nadie en el patio y no hubo que lamentar heridos

Resoluciones e incumplimiento

El Ayuntamiento dictó el pasado 19 de marzo de 2026 una resolución firme que desestima los recursos de la empresa gestora, confirmando que el centro carece de título habilitante para funcionar.

Además, ante del "incumplimiento reiterado" de órdenes de cese anteriores, existe un decreto municipal que ordena la ejecución forzosa del precinto por considerar la actividad como clandestina.

Consultas y "publicidad engañosa"

Uno de los puntos más críticos de la denuncia es la continuidad de la actividad sanitaria a través de canales digitales. El escrito adjunta transcripciones de mensajes en los que el personal de los médicos adscritos al centro siguen ofreciendo sus servicios.

En dichas conversaciones, ante las dudas de los usuarios sobre las noticias de inseguridad recogidas por los medios locales, la asistente del doctor afirma que "el centro es seguro" y atribuye las denuncias a intereses "complejos".

El denunciante califica esta actitud de "publicidad engañosa" que pone en grave riesgo la salud pública al ocultar las deficiencias técnicas que motivaron la clausura municipal.

Advertencia a Sanidad

La denuncia no solo se dirige contra el centro, sino que lanza una seria advertencia a la administración sanitaria. Los propietarios del inmueble consideran que la pasividad del SCS podría derivar en responsabilidades por prevaricación administrativa por omisión, en concreto por permitir que una clínica declarada ilegal por el Ayuntamiento siga manteniendo su autorización sanitaria.

Los afectados también reclaman al Colegio de Médicos que tome medidas contra el propietario del negocio por la supuesta vulneración de varios artículos del Código de Ética y Deontología Profesional, como faltas de respeto a la dignidad y salud de las personas al operar en condiciones de clandestinidad; incumplir el deber de contar con medios adecuados y condiciones técnicas de calidad (deficiencias en incendios, evacuación y ventilación), o hacer publicidad engañosa y faltar a la verdad

Por ello solicitan que se le abra un expediente disciplinario y se proceda a la suspensión provisional del ejercicio profesional para proteger la seguridad de los pacientes.