Los vecinos y vecinas de Tafira Baja llevan más de ocho años reclamando una solución para un tramo de acera en la carretera general C-811, que pone en riesgo a los peatones, sobre todo a las personas con movilidad reducida y a los carritos de bebé.
El principal problema es que los postes de las vallas de seguridad están instalados dentro de la acera, lo que reduce su anchura hasta el punto de que es imposible transitar por ella y muchas personas se ven obligadas a ir por la carretera.
Una denuncia histórica
“Lo de cambiar los postes de la valla en este tramo — entre los números 11 y 13 — ya es histórico. Han pasado todos los políticos por aquí y todos han dicho que sí, pero la realidad es que seguimos igual”, afirma indignada Pino Suárez, vecina del barrio.
La vecina subraya que se trata de una zona con mucho tránsito, donde “ponerse por fuera de la valla con una silla de ruedas o un carrito es una temeridad, porque los coches pasan a gran velocidad y nadie respeta los límites”.
Posibilidad de una desgracia
Suárez alerta, además, que el problema no solo afecta a la movilidad cotidiana, sino también a situaciones de emergencia. “La ambulancia tiene que parar en mitad de la carretera y a la persona la tienen que sacar por encima de la valla, porque no hay otra manera”, denuncia.
Todo ello se agrava teniendo en cuenta que, según apunta la vecina, el barrio está cada vez más envejecido y muchas personas mayores tienen problemas de movilidad, por lo que temen que algún día pase una desgracia.
Una acera muy estrecha
La vecina recuerda que en otros tramos de la misma carretera los postes están situados fuera de la acera, permitiendo el paso seguro de peatones.
“En esta zona, que es la más estrecha, hicieron justo lo contrario. Pusieron los postes en la acera porque dijeron que la carretera no tenía medidas suficientes. Pero la prioridad deben ser las personas, no los coches”, sostiene.
Reclamaciones al Cabildo de Gran Canaria
Según relatan los afectados, desde mayo de 2018 se han presentado escritos y reclamaciones al Cabildo de Gran Canaria solicitando una actuación urgente para corregir el problema. Sin embargo, ocho años después, la situación sigue igual.
Durante este tiempo, apuntan los vecinos, han pasado diferentes responsables por el área de Obras Públicas, primero con Ángel Víctor Torres y actualmente con Augusto Hidalgo, sin que se haya ejecutado ninguna solución efectiva.
Una solución sencilla sin respuesta
Consideran incomprensible que, tras tantos años de reclamaciones, los técnicos de Carreteras del Cabildo no hayan trasladado los postes a la calzada, una actuación sencilla que eliminaría gran parte del peligro existente.
“Mi madre se murió hace hace más de 10 años y en ese momento ya nos quejábamos porque no podía pasar con la silla”, relata Suárez, añadiendo de manera crítica que “se pasan la pelota entre administraciones, que si es competencia del Cabildo o del Ayuntamiento, y al final la casa sigue sin barrer”.
Los vecinos y vecinas de Tafira Baja siguen así con sus reclamaciones, pidiendo una intervención inmediata y sencilla para eliminar un riesgo que consideran evitable e injusto, después de casi una década de promesas incumplidas.
