Imagen del muelle de Vela Latina / CEDIDA
Imagen del muelle de Vela Latina / CEDIDA

Inquietud en la Vela Latina por la instalación de un radar de vigilancia en el muelle

Usuarios del muelle de Vela Latina de Las Palmas de Gran Canaria tienen dudas sobre si puede perjudicar a la salud de las personas

marcos moreno

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La Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP) anunció el pasado 6 de febrero que instalará radares en cuatro muelles de Gran Canaria con el objetivo de reforzar la vigilancia del tráfico marítimo y controlar derrames de vertidos. La medida ha generado inquietud en el entorno de la Vela Latina por las posibles consecuencias que pueda tener la torre en las inmediaciones.

Daniel Rodríguez, quien es usuario del muelle de la Vela Latina y patrón del bote Roque Nublo, asegura en declaraciones concedidas a Atlántico Hoy que colocar una instalación así en un entorno deportivo puede influir en la afluencia de personas. Sobre todo de familias —dice— que prefieran evitar que sus hijos tengan “un radar industrial a escasos 50 metros”.

Cursos con escolares

Pone sobre la mesa que todos los años se llevan a cabo cursos de escolares con 50 o 60 alumnos y existen dudas sobre si se han llevado a cabo estudios sobre las radiaciones que pueda emitir la edificación. “Me parece de sentido común que un radar de este tipo se ponga en algún lugar apartado del tránsito de personas o de cualquier actividad humana”, apunta.

“Creo que a nadie le va a gustar que pongan un radar de tres metros de ancho y diez de alto con una estructura metálica porque va a quedar a la altura exacta de la Avenida Marítima”, asevera. Señala que se trata de “una decisión muy desafortunada” que puede afectar a los 230 usuarios —aproximadamente— con los que cuenta el muelle de la Vela Latina en la capital.

Imagen del muelle de Vela Latina / CEDIDA
Imagen del muelle de Vela Latina / CEDIDA

Atraques interiores

Sobre los vertidos que pueda detectar el radar, indica que “habrá zonas de sombra por la zona del fondeadero de Radasur y en los atraques interiores cercanos a La Isleta o La Esfinge”. “Al fin y al cabo, donde estará atracada la mayoría de los barcos será al fondo, por la parte norte del Puerto de La Luz”. “No creo que el objetivo sean los buques de recreo”, apostilla.

Pero la cosa no queda ahí porque Moisés Morán, asesor técnico de la Sociedad de Vela Latina Minerva, ha presentado sendos escritos a la APLP y a Salud Pública con el objetivo de transmitirle su preocupación por el radar. “Tripulantes y aficionados estamos preocupados por este radar porque desconocemos qué implicaciones sobre la salud tendría”, sentencia.

"Barrido lateral"

En el escrito enviado a la APLP, indica que la zona “es el epicentro de un deporte que es Bien de Interés Cultural y seña de identidad de esta ciudad”. “El muelle y sus aguas circundantes albergan a cientos de ciudadanos cuya seguridad física y salud deben ser la prioridad absoluta en cualquier planificación de infraestructura industrial o de vigilancia”, añade.

“La tecnología de barrido lateral requiere, por su propia naturaleza técnica, que el haz de emisión se oriente hacia la lámina de agua a corta distancia (...) existe un riesgo evidente de que las tripulaciones y el público se encuentren de forma recurrente dentro del radio de acción directa del equipo”, prosigue.

Imagen aérea del Puerto de La Luz / ATLÁNTICO HOY - MARCOS MORENO
Imagen aérea del Puerto de La Luz / ATLÁNTICO HOY - MARCOS MORENO

¿Falta de información?

Además, exige acceso al proyecto técnico, la certificación de seguridad, el estudio de alternativas o la mesa de seguimiento. “Como usuario/afectado, considero que no se ha informado adecuadamente a los colectivos deportivos sobre las especificaciones técnicas, la potencia de emisión y las distancias de seguridad de dicho dispositivo”, detalla.

En el caso del otro escrito, pide que la Dirección General de Salud Pública realice una evaluación independiente del proyecto técnico, determinando si la ubicación prevista garantiza la seguridad sanitaria de los deportistas y aficionados. Asimismo, cree conveniente, una vez instalado, que se realicen auditorías de medición de campo.

La colocación de radares está previsto también en los muelles de Salinetas, Arinaga y el Reina Sofía. El proyecto cuenta con una cuantía de 337.651 euros para mejorar la eficiencia, el control y la seguridad en las distintas zonas.