Las elecciones generales del 29 de noviembre traen una novedad importante para Canarias y basta mirar las listas recién publicadas en el BOE para corroborar que en la papeleta del Senado no aparecerá Vox como partido en ninguna de las islas. Como se sabe, la formación de Santiago Abascal ha renunciado a presentar candidaturas propias en el Archipiélago, dentro de un acuerdo nacional con el Partido Popular.
A cambio, el PP ha incorporado en Gran Canaria y Tenerife a dos candidatos propuestos por Vox, que concurren como independientes: Alba Moreno Santa por Gran Canaria y José Francisco García Paramio por Tenerife.
Pero hay un mensaje que conviene no perder de vista en esta elección, sobre todo teniendo en cuenta que la elección del Senado es la única que ofrece listas abiertas dando todo el poder de decisión al votante. El acuerdo alcanzado entre las diferentes formaciones políticas no convierte ni la papeleta del PP ni la de ninguna otra candidatura en un voto automático para todos sus nombres. En el Senado, el elector no vota una lista cerrada sino que marca directamente a las personas a las que quiere apoyar.
Diferencia entre Cámaras
Cuando llega una elección general, es habitual pensar que el candidato que encabeza cada lista tiene una ventaja clara. En el Congreso, la impresión tiene fundamento ya que las listas son cerradas y bloqueadas, y el elector vota a un partido, no a personas concretas. Pero en el Senado la cosa cambia, y en Canarias cambia todavía más.
Aquí no se eligen senadores por provincias, sino por islas. Cada isla es una circunscripción electoral propia, de modo que, por ejemplo, el votante de Fuerteventura no elige a los mismos candidatos que el de Tenerife o Gran Canaria.
No importa si eres el número uno
Al comprobar las listas de candidatos a la Cámara Alta nos podemos llevar la sorpresa de que el orden haya cambiado, pero hay que tener en cuenta que durante 48 horas se abre el periodo de subsanación y, posteriormente, se publicarán las listas definitivas. Otro cambio que ha levantado ampollas entre integrantes del PP es verse compartiendo candidatura con miembros de Vox, tras el acuerdo de ambos partidos a nivel nacional.
Pero la idea clave es sencilla y gira en torno a que el puesto que ocupe un candidato en la papeleta no le da ningún voto extra. Aunque aparezca primero, segundo o último, sus opciones dependen exclusivamente de cuántas personas marquen su casilla el día de la votación.
Las candidaturas al Senado son individuales a efectos de voto y recuento, aunque los partidos las presenten agrupadas en listas para facilitar la campaña y la lectura de la papeleta. Es decir, no hay un “cabeza de lista” que se lleve el escaño por posición ya que gana quien reciba más apoyos personales.
Cuántas cruces puedes marcar
En Canarias, el número de casillas que se pueden marcar depende de la isla. Así tenemos que en Gran Canaria y Tenerife se eligen tres senadores y cada elector puede marcar un máximo de dos candidatos. En Lanzarote (y La Graciosa), Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro se elige un solo senador y solo se puede marcar una casilla.
No es obligatorio utilizar todas las marcas disponibles. En Gran Canaria o Tenerife se puede votar a uno o a dos candidatos de la misma o de candidaturas diferentes. En las islas periféricas la elección es directa y solo se puede votar a una sola persona.
Se puede votar a candidatos de partidos distintos
Otra diferencia importante respecto al Congreso es que el elector puede repartir sus votos entre personas de formaciones diferentes. Por ejemplo, en Gran Canaria o Tenerife se puede marcar a un candidato de un partido y a otro de otro, sin que eso invalide la papeleta.
Eso sí, hay que respetar el límite. Marcar más casillas de las permitidas, o sea, tres en Gran Canaria o Tenerife, o dos en el resto de las islas, invalidaría el voto y sería declarado nulo.
Un voto muy local
En Canarias, votar al Senado es, en la práctica, votar por la representación de tu isla. Quien vive en La Palma elige a un senador palmero, en Fuerteventura se elige a un senador majorero, en la Gomera a un gomero, en Lanzarote y La Graciosa a un conejero; a un herreño en el Hierro; y quienes viven en Gran Canaria o Tenerife eligen a tres personas de su isla.
Por eso, más allá de las siglas y de los carteles de campaña, lo decisivo es recordar el nombre concreto de quien se quiere apoyar. En el Senado canario, el orden de la lista es solo un dato de presentación, lo que cuenta es la casilla que marca cada elector.
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