El empresario Víctor de Aldama ha vuelto este jueves a colocar el foco sobre el ministro de Política Territorial y expresidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, durante su declaración en la Audiencia Nacional por el denominado caso Mascarillas. El empresario aseguró ante el juez que no le consta que “nadie” del Govern balear cobrara comisiones vinculadas a la trama de las mascarillas, aunque sí reiteró sus acusaciones contra el dirigente socialista canario.
Aldama compareció como investigado ante el magistrado Ismael Moreno, instructor de una de las piezas del caso que investiga presuntas irregularidades en contratos públicos de material sanitario durante la pandemia.
Contactos con Armengol
La declaración se centró en los contactos mantenidos en 2020 entre miembros de la supuesta trama y el Gobierno balear que presidía entonces Francina Armengol, hoy presidenta del Congreso de los Diputados.
Según trasladó Aldama al juez, no tiene constancia de que integrantes del Ejecutivo autonómico balear percibieran pagos ilegales relacionados con las adjudicaciones bajo sospecha.
Sin embargo, el empresario volvió a sostener que sí existieron pagos o contraprestaciones vinculadas a Ángel Víctor Torres, una acusación que ya había realizado en anteriores comparecencias y que el ministro ha negado públicamente en reiteradas ocasiones.
La investigación
La comparecencia de Aldama se produjo después de que la Fiscalía Anticorrupción solicitara su citación por un supuesto delito de tráfico de influencias.
La investigación analiza las relaciones entre empresarios y cargos públicos durante la adjudicación de contratos de mascarillas en plena emergencia sanitaria por la COVID-19.
En esta pieza también figura como investigado Koldo García, exasesor del exministro José Luis Ábalos, señalado por la Guardia Civil como intermediario entre la presunta trama y distintas administraciones públicas.
Hace una semana, Koldo García acudió también a la Audiencia Nacional, aunque optó por no declarar ante el juez.
Uno de los informes elaborados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil recoge decenas de mensajes de WhatsApp entre Koldo García y Francina Armengol durante la pandemia.
Según los investigadores, esos intercambios reflejarían labores de intermediación a favor de empresas vinculadas a la trama investigada, para las que Aldama habría actuado como “conseguidor”.
La causa sigue bajo secreto parcial en algunas de sus piezas y continúa avanzando con nuevas declaraciones y análisis de documentación intervenida por los agentes.
