Un año desde el 28M en Canarias: el COVID como excepción

Desde que el Pacto de las flores tomase las riendas de la comunidad autónoma hasta la vuelta de Coalición Canaria al poder el contexto socioeconómico ha mutado enormemente

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Manifestación del 20A por un modelo sostenible del turismo en Canarias./ AH - JOSE WILLIS
Manifestación del 20A por un modelo sostenible del turismo en Canarias./ AH - JOSE WILLIS

El sábado 27 de mayo de 2023, jornada de reflexión, nadie dudaba que el Partido Socialista (PSOE) iba a ganar las elecciones en Canarias; Coalición Canaria tampoco. No era la primera vez que partía de la premisa de ser segunda fuerza, siempre terminaban gobernando. Lo sucedido en 2019 fue accidental -decían-, una conjunción de circunstancias sobrevenidas en forma de “nueva política”. Podemos y Ciudadanos aun contaban con empuje nacional y VOX empezaba a ganar músculo pero sin fuerza suficiente en las Islas.

Los medios no lo anticipaban pero en CC lo tenían claro, sus encuestas propias les daban la posibilidad de gobernar. Así lo confiesa a Atlántico Hoy José Miguel Barragán, portavoz del grupo nacionalista en el Parlamento de Canarias, quien asegura que “nos daban por muertos” y por ello el resto de partidos creía que “cuando nos quitaran de las instituciones saltaríamos por los aires y nos dividiríamos. Nada de eso ocurrió”.

No sucedió en esos cuatro años que pararon la cuenta de 26 años seguidos de gobierno nacionalista. Un tiempo en el que fueron “un partido tremendamente constructivo con más de 500 propuestas" desde la oposición antes de volver al poder, de nuevo como segunda fuerza. Un periodo que ha sido y será decisivo en el devenir del Archipiélago por los efectos del COVID. Un época que, off the record, muchos nacionalistas agradecen no haber protagonizado desde primera línea.

Desde que el Pacto de las flores tomase las riendas de la comunidad autónoma el contexto socioeconómico mundial, por ende regional, ha mutado enormemente. Pero, ¿ha cambiado tanto la foto fija de Canarias? ¿Son problemas nuevos o antiguos?

Turismo

Como buen sector aglutinador de la mayoría de la riqueza en Canarias, el turismo no ha dejado de estar en el centro de la gran mayoría de las polémicas de los últimos años.

Cuando el equipo liderado por Fernando Clavijo dejó la presidencia del Gobierno en 2019 el turismo estaba volviendo a sus mejores datos. Atrás se dejaba la crisis de las subprime de 2007 y comenzaba a calar la idea de un turismo de mayor poder adquisitivo para acabar con el turismo de masas que poco a poco empezaba a inocularse en la sociedad al calor de los movimientos iniciados en Cataluña o Baleares.

Aquello se vino al traste cuando se decretó el cierre de toda actividad en marzo de 2020 debido a la pandemia de COVID-19 que asoló las calles de todo el mundo, provocando un cero turístico total que depauperó las arcas de los contribuyentes -que no de la administración- y se llevó consigo a muchas empresas que veían en esta actividad, en muchos casos precaria, basada en micropymes, el sustento de muchas familias.

La inyección de dinero proveniente de Europa y España en forma de ERTES y otras soluciones de improviso fue de ayuda sobre todo para las grandes empresas del sector que aprovecharon la coyuntura para renovar sus instalaciones y así elevar la calidad de sus establecimientos. En menor medida también lo hicieron los pequeños tenedores, que mejoraron sus segundas residencias, ahora convertidas en vacacionales, para tratar de obtener un beneficio extra en época de vacas flacas.

Vivienda

Esa necesidad de muchas familias por hacerse con otras vías de ingresos, sumada al creciente interés inmobiliario de personas no residentes en Canarias, ha llevado a precios para acceder a una vivienda difícilmente asumibles en muchas partes del Archipiélago.

La ya mencionada crisis de 2007 hizo que en los primeros años de la segunda década del siglo XIX los precios rondasen los 500 euros de media para alquilar una casa, en la actualidad se triplica esa cifra en los núcleos más populosos o turísticos de las Islas.

En todo este tiempo la construcción de vivienda protegida ha sido irrisoria y más de 200.000 casas permanecen vacías, algo que ni CC ni PSOE pueden decir que lograron revertir.

Tras la ley fallida de 2015 para regular la vivienda vacacional, uno de los estiletes del actual gobierno es un nuevo texto que enmiende el anterior para dar un marco legal a una realidad creciente en Canarias.

20A y reto demográfico

Turismo y vivienda, salpimentados con un poco de ecosostenibilidad -todos estos elementos se amalgaman en uno de los casos más representativo de los últimos años, Cuna del Alma- llevaron a que el pasado 20 de abril se produjese una manifestación de miles de personas en todas las islas del Archipiélago (y en otros lugares como Madrid o Londres) para reclamar un cambio en el modelo turístico canario.

Una manifestación que “se comieron” CC y PP pero “que no les correspondía”, según uno de sus altos dirigentes. Así lo piensa también un representante sindical que asegura que “el COVID salvó al PSOE de una gran manifestación, la cosa estaba yéndose de madre”. Pasado el día, líderes políticos de uno y otro bando invitaron a “reflexionar” y tomar medidas.

El reto demográfico es otra de las cuestiones que subyacía en dicha manifestación y que el actual Gobierno de Canarias tendrá que trabajar, algo que el anterior ejecutivo ya tenía en sus “debe” y el previo antes que él. La población de las Islas crece a un ritmo de casi 25.000 por año de manera desproporcionada entre los grandes municipios y los menos poblados.

Una problemática que Raúl Acosta y su partido Agrupación Herreña Independiente (AHI), busca revertir como nuevo partido en la Cámara regional, para “fomentar que la población quiera quedarse” u otros emigrar a la isla. Medidas que asegura ahora pueden tomar al “estar fuera del paraguas de CC”, otro de los cambios que se han vivido en el hemiciclo.

Educación, Sanidad y Dependencia

En la vuelta de CC al poder regional cobró importancia repentina lo concerniente a Educación, debido a las plazas para niños de 0 a 3 años. Una de las cuestiones en las que más se apoyó el Pacto de las flores en los últimos compases de su mandato, llegando a asegurar que “la mayoría” de esas clases comenzarían el pasado septiembre.

Lo cierto es que, llegado el nuevo curso, ya con Fernando Clavijo al frente del Ejecutivo, no se habían concretado ni una pequeña parte de esas plazas, quedó claro que las infraestructuras necesarias para llevar a cabo aquella medida no habían llegado a tiempo.

En cuanto a Sanidad poco se puede decir más allá de arrojar datos uno detrás de otro haber cuál se sostiene mejor. Cuando un partido hace referencia a las reducción de la espera en Atención Primaria otro habla de las listas de espera quirúrgicas. Si alguno cuenta cómo mejora la atención en el hogar a personas dependientes la respuesta es cómo se alargan los tiempos para conseguir la prestación de Dependencia.

El frío dato es que Canarias sigue siendo la comunidad más atrasada del país en estos parámetros, que la pandemia de COVID-19 no hizo más que agrandar.

COVID-19 como excepción

Muchos otros son los temas que acucian medidas para mejorar la economía de Canarias, pero pocos, por no decir ninguno, son temas de nuevo cuño que haya tenido que afrontar el nuevo gobierno liderado por CC y PP.

Los problemas que vive la agricultura y la ganadería pueden comenzar a considerarse endémicos; las dificultades logísticas derivadas de la insularidad que requiere este y todos los demás sectores productivos se agravan a medida que la conectividad es cada vez más víctima de la globalización.

Los niveles de pobreza no mejoran, los vertidos a nuestros mares (cada vez más restrictivos, por cierto, para la flota canaria) no dejan de manar, cada nuevo incendio nos recuerda que no estamos preparados y todo esto sin querer dedicarle un monográfico a la cuestión migratoria, la cual iba a mejorar, según Ángel Víctor Torres, tras el reconocimiento del Sáhara por parte de Pedro Sánchez.

La industria canaria no solo no ha progresado sino que ha perdido emblemas como JSP o Los Compadres y las medidas para impulsar nuevos sectores como el audiovisual no terminan de eclosionar.

Con todo, el análisis de hoy -el que se transmite desde la esfera política- se entiende solo bajo el prisma del COVID, la pandemia que hizo que todo lo que iba bien fuese mal y lo que iba mal fuera peor. Un motivo, real pero insuficiente, para excusar a unos y a otros por todo lo que ha ido mal pero podría ir mejor. Pero lo cierto es que, sin el COVID, estaríamos hoy igual que antes. ¿O no?