El Gobierno de Canarias continúa estrechando lazos con Mauritania mediante el impulso de políticas de cooperación al desarrollo. El objetivo principal es generar oportunidades reales de futuro en el país vecino para evitar que los jóvenes arriesguen sus vidas en la Ruta Atlántica. El viceconsejero del Gabinete del Presidente, Octavio Caraballo, se ha desplazado a la zona para supervisar el avance de las iniciativas autonómicas, que buscan consolidar al Archipiélago como un puente estratégico entre África y Europa.
La estrategia del Ejecutivo canario se centra en la formación en origen como herramienta disuasoria frente a la migración irregular. Caraballo destacó que la cooperación es la vía más efectiva para evitar que la juventud local se suba a un cayuco. En este sentido, el Gobierno ha puesto en marcha una nueva edición del programa Tierra Firme, destinado a capacitar a 20 jóvenes en el sector de la construcción, un nicho clave para el desarrollo de las infraestructuras locales.
Más inversión en 2026
El compromiso de las Islas con su entorno geográfico se refleja en los presupuestos de este año. El Gobierno de Canarias destina en este ejercicio de 2026 casi ocho millones de euros a la cooperación internacional, lo que representa un incremento del 42% respecto al año anterior. Esta inyección de fondos pretende fortalecer los vínculos históricos y de vecindad, no solo con África, sino también con Latinoamérica, priorizando el desarrollo social y económico sostenible.
Durante su visita, el viceconsejero, acompañado por representantes de Islas Responsables Lab (IRLab), conocerá el progreso del Clúster de Moda. Este proyecto integra a 45 diseñadoras y cuenta con el apoyo de la Fundación Canaria de Mauritania para el Desarrollo Económico y Social. Las participantes disponen de material educativo y 21 ordenadores enviados desde Canarias el pasado mes de diciembre para profesionalizar su talento. Se prevé la celebración de un desfile en julio para visibilizar y comercializar sus creaciones textiles y artesanales.
Deporte como integración
Otro de los pilares de esta cooperación es el proyecto Balón de la Esperanza, que utiliza el fútbol como herramienta de inclusión social. La iniciativa beneficiará a unos 2.500 jóvenes de las zonas más vulnerables de Nuakchot. Además de fomentar la práctica deportiva, el programa ofrece formación en arbitraje y organización a mujeres. El equipamiento necesario ha sido donado por las fundaciones del CD Tenerife, la UD Tenerife Costa Adeje y la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas, consolidando la solidaridad del deporte canario con el continente vecino.