A la izquierda el presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye, que destituyó este viernes al primer ministro Ousmane Sonko (derecha) / MONTAJE AH
A la izquierda el presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye, que destituyó este viernes al primer ministro Ousmane Sonko (derecha) / MONTAJE AH

Faye destituye a Sonko y Senegal entra en una crisis que preocupa a Canarias

La ruptura entre los dos grandes líderes de PASTEF abre una etapa de incertidumbre política y social en un país clave para el control migratorio hacia el Archipiélago, mientras ya se anuncian movilizaciones y posibles huelgas para la próxima semana

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Martín Alonso

Senegal vuelve a mirar de frente al riesgo de una gran crisis política apenas dos años después del terremoto electoral que puso fin a la era de Macky Sall. El presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye, destituyó este viernes al primer ministro Ousmane Sonko, su principal aliado político y el hombre que impulsó su llegada al poder en las elecciones de 2024.

La decisión supone mucho más que un relevo dentro del Gobierno. La salida de Sonko provoca automáticamente la caída del Ejecutivo y confirma la ruptura total entre las dos figuras que simbolizaron el ascenso del movimiento soberanista y antisistema de PASTEF, el partido que capitalizó el hartazgo social contra el antiguo régimen y las acusaciones de autoritarismo contra Macky Sall.

Una crisis con lectura canaria

La crisis tiene además una lectura especialmente sensible para Canarias. Senegal es uno de los países más importantes dentro de la estrategia española de control migratorio en África occidental y un socio prioritario en la vigilancia de la Ruta Atlántica, la vía marítima que conecta las costas africanas con el Archipiélago y que se ha convertido en uno de los corredores migratorios más peligrosos del mundo.

Durante los últimos meses, Dakar había reforzado su cooperación con España mediante protocolos de seguridad y colaboración destinados a frenar la salida irregular de cayucos hacia Canarias. La estabilidad política senegalesa era considerada un elemento fundamental para sostener esos acuerdos en un momento de enorme presión migratoria sobre el Archipiélago.

Ahora, la fractura dentro del poder abre incertidumbres tanto políticas como sociales.

El cese de Sonko

La Presidencia anunció oficialmente el cese de Sonko mediante un decreto firmado el 22 de mayo. Poco después, el ya ex primer ministro reaccionó con ironía en redes sociales asegurando que dormiría “con el corazón ligero” tras abandonar el cargo. Pero detrás de esa aparente calma se esconde una batalla de gran profundidad política.

Sonko, líder histórico de PASTEF y principal referente popular del movimiento, llevaba meses chocando con Faye por el rumbo del Gobierno, el reparto de poder y la estrategia de reformas institucionales. La tensión había ido creciendo hasta hacerse pública.

En marzo, Sonko llegó a advertir de que el partido podría volver “a las filas de la oposición” si el presidente no se alineaba con el proyecto político de la formación.

La confianza rota

Faye respondió ahora con una frase que terminó anticipando el desenlace: “El primer ministro está ahí porque cuenta con mi confianza. En cuanto se rompa esa confianza, habrá un nuevo primer ministro”.

La ruptura llega además en pleno debate sobre la reforma del Código Electoral impulsada por la mayoría parlamentaria de PASTEF. La modificación limita principalmente a delitos económicos las causas que impedirían presentarse a unas elecciones presidenciales.

El futuro político de Sonko

La oposición interpreta esa maniobra como un intento de facilitar una futura candidatura de Sonko en 2029. El dirigente quedó fuera de las presidenciales de 2024 tras ser condenado por difamación después de acusar a un ministro de desviar fondos públicos. Aquella exclusión terminó convirtiendo a Faye en el candidato presidencial del movimiento.

Pese a las tensiones internas, Sonko seguía conservando una enorme capacidad de movilización social y un importante respaldo popular, especialmente entre los sectores jóvenes y urbanos. En los últimos meses, además, había logrado apuntalar parte de su imagen pública gracias a medidas destinadas a contener el precio de productos básicos en un contexto internacional marcado por el encarecimiento energético y alimentario derivado de la crisis en Irán y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.

El control de precios de alimentos esenciales y otros bienes de primera necesidad había sido utilizado por el entorno de Sonko como prueba de que PASTEF podía combinar discurso soberanista con políticas sociales de impacto inmediato sobre la población.

Un proyecto golpeado

La crisis actual golpea directamente al corazón del proyecto político que derrotó a Macky Sall.

PASTEF llegó al poder tras meses de protestas, disturbios y una enorme tensión social desencadenada por la decisión de Sall de retrasar las elecciones y por la persecución judicial contra Sonko. Aquellas movilizaciones dejaron varios muertos y convirtieron al líder opositor en símbolo de resistencia para una parte importante de la juventud senegalesa.

Ahora, el país vuelve a entrar en una fase de fuerte incertidumbre. Sectores próximos a Sonko ya preparan movilizaciones para la próxima semana y en Dakar comienza a crecer el temor a protestas masivas e incluso convocatorias de huelga general contra la decisión presidencial.

Impacto en la Ruta Canaria

El escenario preocupa especialmente en Europa y también en Canarias por el papel estratégico que juega Senegal en el equilibrio político y migratorio del África atlántica.

Porque cada episodio de inestabilidad institucional, deterioro económico o tensión social en la costa occidental africana suele terminar teniendo consecuencias directas sobre la Ruta Canaria.