Hay un refrán (más bien un dicho popular que una frase recogida en el refranero) que dice algo así como: "Si algo funciona, no lo arregles". El origen de esta máxima es incierto, muchos dicen que la acuñó Thomas Bertram "Bert" Lance, director de la Oficina de Gerencia y Presupuesto bajo el presidente Jimmy Carter, cuando propuso que el Gobierno de los Estados Unidos adoptase el principio If it ain't broken, don't fix it para evitar dar al traste con políticas que estaban funcionando.
Fuese como fuere, es un axioma que se cae de maduro. Cuando las cosas van bien, es mejor dejarlas como están, porque todo lo que pueda salir mal, saldrá mal. Esta otra enseñanza nos la dejaba Edward Aloysius Murphy, mundialmente conocido por su Ley de Murphy.
De Canarias al Imperio Galáctico
A un año de las elecciones, estos principios los tiene bien aprendidos Fernando Clavijo. Está claro que al presidente canario le funcionó, hace algo más de tres años, realizar referencias a Star Wars en su discurso de investidura. Cayó simpático. El presidente formuló entonces la frase que Yoda le dijo a Luke Skywalker en el planeta Dagobah cuando lo instruía para convertirlo en un verdadero jedi: "No lo intentes. Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes".
La jugada se repitió pasado un año del retorno del jedi a la presidencia del Gobierno de Canarias. En el primer debate del estado de la nacionalidad de esta legislatura, Clavijo enseñó a los fotógrafos unos calcetines de la Guerra de las Galaxias que le habían regalado sus hijas. El amigable símbolo se había consolidado y el presidente ha continuado explotándolo. Este mismo martes lo ha vuelto a hacer en la primera sesión del tercer debate de del estado de la nacionalidad de este Gobierno. Lo ha hecho al final, diciendo: "Que la fuerza te acompañe", como subrayando que no se había olvidado de su referencia fetiche.
El 'Modo Canario'
Lo mismo pasa con el Modo Canario del que ha hecho bandera el presidente y que Luis Campos, de Nueva Canarias, ha calificado de "socorrido" Modo Canario por lo reiterado de la alusión por parte del jefe del Ejecutivo.
Pero a él le funciona, es su eslogan. Esa forma de hacer las cosas con más sosiego, menos crispación y más negociación de a la que nos tienen acostumbrados los políticos de las Cortes Generales y el panorama nacional. En apelación a ese Modo Canario, Clavijo ha pedido hoy a la oposición hacer piña en torno a cuatro acuerdos determinantes: la financiación autonómica, la condonación de la deuda, el marco económico europeo y el decreto Canarias, con el objetivo de dotar a las islas de un escudo social y económico.
El presidente ha sido sensato con el trato a sus adversarios para garantizarse su apoyo con estas cuestiones clave; leal con sus socios de investidura para transmitir estabilidad y confianza; adulador con sus consejeros del Partido Popular que lo sustentan al frente del Ejecutivo; y, sobre todo, prudente a la hora de anotarse tantos con los resultados de su Gobierno.
Vamos bien, pero no nos confiemos
Fernando Clavijo ha hablado del las afiliaciones a la Seguridad Social en Canarias cercanas al millón, del récord histórico del número de autónomos, del repunte del PIB por encima de la media nacional y del PIB per cápita a la cabeza de las Comunidades Autónomas españolas, del crecimiento del salario medio, del ritmo de construcción de vivienda... Lo cierto es que el presidente ha enumerado por bloques todos los idicadores que habían mejorado bajo su mandato.
Y, sin embargo, el presidente ha sido lo suficientemente cauto de no caer en la autocomplacencia ni colgarse medallas de forma soberbia. A pesar de que los datos macroeconómicos parezcan buenos, Clavijo y su equipo saben que las familias canarias siguen pasándolo muy mal para llegar a fin de mes.
Una tasa de riesgo de exclusión social que ronda el 30% y un porcentaje de pobreza severa del 10% lo demuestran, y esto no se les escapa en la calle Galcerán. "Tenemos que hacer que los datos macroeconómicos reviertan en los microeconómicos y que esto se traduzca en una mejora de los indicadores sociales", afirma tajante el presidente. Y su grupo lo refuerza: "¿Es suficiente?, no, pero la tendencia es positiva", aseveraba el portavoz de Coalición Canaria, David Toledo, tras el discurso del jefe del Ejecutivo.
Problemas enquistados
La lectura que hace el Ejecutivo de la situación, a un año de las elecciones, es que el Archipiélago atraviesa actualmente una fase de crecimiento económico y expansión del empleo, situándose entre las comunidades autónomas con mejor evolución en algunos indicadores, pero persisten problemas estructurales que condicionan el desarrollo del territorio, entre ellos la baja productividad del tejido económico, la fuerte dependencia del turismo como motor principal de la economía, el déficit de vivienda accesible, la creciente presión demográfica y las dificultades de movilidad en las principales áreas metropolitanas de las islas.
La estrategia está clara, aunque no es coser y cantar: diversificación económica, impulso de políticas públicas orientadas a ampliar el parque de vivienda pública, mejora de la movilidad mediante modelos de transporte más sostenibles y refuerzo de la cooperación internacional.
El pacto funciona, ¿para qué cambiarlo?
Como las cosas parece que están saliendo bien, ¿para qué cambiarlas? El pacto Coalición-PP-AHI está funcionando, los indicadores mejoran y se dan pasos en pos de lograr esa estrategia transformadora. Además, la estabilidad es tangible, con tres presupuestos aprobados sin problemas e incluso siendo de las primeras Comunidades Autónomas en hacerlo.
Pero, por si las cosas salen mal (como decía Murphy), mejor no menear el avispero. Queda poco más de un año para las elecciones y no está garantizado que la suma de los partidos hoy en el Gobierno sirva para reeditar el pacto, a pesar de que Coalición se siente muy cómoda con el PP. La tendencia al alza de Vox a escala nacional le ha costado varios disgustos al PP, y nada parece indicar que los de Nicasio Galván no vayan a beber del electorado popular en los próximos comicios.
Cualquier gobernante prudente buscaría un plan B, y por eso es destacable la falta de beligerancia de Coalición Canaria hacia el PSOE en esta primera jornada del debate del estado de la nacionalidad canaria. Al contrario, Clavijo ha hablado de dejar "una administración viable para los que vengan detrás" y ha apelado a la unidad y a la negociación. Los socialistas recogen el guante y no hacen sangre, se nota que Canarias entra en año preelectoral.