Ante cada convocatoria electoral, entre analistas políticos, tertulias y otros escenarios similares, dos frases copan más protagonismo que muchas otras. Una, a modo de chiste, gira en torno a que “la derecha no vota, sino que ficha” y, la otra, más basada en los resultados, viene a indicar que “la izquierda no pierde por los votos de la derecha sino por su propia abstención”.
La imagen del votante de izquierda es la de alguien comprometido que acude a manifestaciones, participa en debates y es activo en redes sociales defendiendo su ideología. Pero cuando llega el domingo electoral, una parte importante de ese electorado no pisa el colegio. No por comodidad, sino por cansancio. Diversos estudios politológicos explican que la abstención de la izquierda no es solo desinterés sino que responde a desencanto, percepción de poca diferencia entre opciones y falta de un relato movilizador.
En el centro del debate, la ideología
Ante lo expresado, el politólogo y catedrático de Ciencias Políticas y de la Administración, José Adrián García Rojas, en declaraciones a Atlántico Hoy, va más allá y subraya que “el gran problema de la izquierda es la ideología. Sobre todo, a la izquierda del Partido Socialista se le da demasiada importancia a la ideología”.
Durante la entrevista, el politólogo canario explica por qué el bloque progresista se desmoviliza, qué papel juega la vivienda como posible reactivo y por qué ve “un despiste bastante grande” en el Frente Amplio que se presentará el próximo 17 de octubre.
Adelanto electoral
Aunque no fue hasta este lunes, 5 de octubre, cuando el presidente socialista, Pedro Sánchez, anunció el adelanto electoral, lo cierto es que, desde hace unos días -desde que decayeron los dos decretos de la vivienda en el Congreso-, ya se hablaba del 29 de Noviembre como la fecha fijada para la cita con las urnas. Al respecto, García Rojas reconoce que cuando empezó a sonar el adelanto electoral, no le dio demasiado pábulo, aunque tampoco lo descartó. “Las cosas no van bien, pero tampoco van a mejorar en siete meses”, dice.
En una reciente visita a la capital de España, el politólogo ha visto las acampadas por la vivienda y considera que “no se trata de una ventana de oportunidad, pero sí de una rendijita por la que Sánchez podría intentar obtener unos resultados más aseados”. Además, se reafirma en su idea de que las movilizaciones, sobre todo en Madrid, han sido importantes. “Yo no hago la lectura de que eso sea un voto socialista o algo así, pero sí podría significar una reactivación de un cierto voto de izquierda”. Se pretende, dice, intentar sacar del letargo a una parte de la izquierda.
La ideología frente a temas no ideológicos
¿Por qué se queda en casa la izquierda y no vota? García Rojas es directo: “Hay una cierta izquierda muy desmovilizada. Fundamentalmente, porque ve que muchas de las promesas que se habían hecho no se han cumplido”. Y advierte que esto no es solo un fenómeno español.
A la vista está que el voto ideológico, ese que sigue un programa y una identidad clara, se ha debilitado. En su lugar, han ganado peso temas no ideológicos como el de la corrupción, gestión económica o la identidad. Para muchos votantes progresistas, eso genera ruido y deciden no participar.
La edad como variable
Otro problema, explica García Rojas, es que el electorado de izquierda no coincide con la franja de edad que más vota en España. “El voto a lo que es la derecha o el centro derecha es un voto fundamentalmente de personas a partir de los 50 años” y destaca que el Partido Popular vence fundamentalmente con el voto de mayores de 55 años, el segmento que más vota.
En cambio, la abstención de la izquierda “tiene un perfil de votante que no ve el ir a votar como un derecho y una obligación, por decirlo de alguna manera”. Quizás porque su electorado es más joven, más sensible al desencanto, comenta.
El problema de la vivienda y las promesas incumplidas
El tema de la vivienda ha surgido como posible reactivo para la izquierda, pero García Rojas pide cautela. “Una persona de clase media que puede votar a la izquierda y tener un piso alquilado no creo que apoye los famosos decretos, que tampoco eran para tanto ni son una panacea”. No solo para los manifestantes, aclara, sino que incluso dentro del bloque que ha apoyado las medidas, señalando que “a Podemos le parecen totalmente insuficientes”.
Su diagnóstico es duro y considera que para el problema de la vivienda no le ve solución "hasta dentro de 20 años. Y dentro de 20 años, a los que ahora son jóvenes y se manifiestan, los va a coger ya un tanto talluditos. Posiblemente incluso hayan cambiado de idea”. Y lanza una advertencia: “El Estado -y cuando digo el Estado hablo de las distintas administraciones públicas- no ha construido apenas viviendas públicas. Eso es así”.
“La gente busca soluciones a los problemas cotidianos”
“Yo creo que el gran problema de la izquierda es la ideología, se le da demasiada importancia a la ideología” y para recrear la idea recuerda la película de La vida de Brian, cuando las distintas facciones creaban nuevos partidos “por una coma mal puesta”.
Su mensaje es claro y matiza que “la gente busca soluciones a los problemas cotidianos que tiene. Ahora se ha puesto la vivienda, un problema que siempre ha estado ahí”. Pero la ideología, dice, sigue pesando demasiado en la izquierda, fragmentándola, y recurre nuevamente a mencionar el Frente Amplio sin ocultar su escepticismo sobre su futuro y el liderazgo. “Tiene un déficit clarísimo. Porque, además, ¿a quién pone?”.
Fragmentación y falta de liderazgo
Sobre los nombres candidateables y que están sobre la palestra, menciona a Bustinduy, Urtasun y a la propia Ada Colau, cuestionando el liderazgo y tirón carismático para lograr buenos resultados en los comicios, a poco más de un mes desde que se dé a conocer al elegido el 17 de octubre. “Yo les veo un despiste bastante grande”, apunta.
Hay un nombre que García Rojas menciona con interés: Gabriel Rufián. “A mí me parece que una apuesta interesante hubiera sido -pero no va a ser- Rufián. Sí, porque te podrá gustar más o menos, pero tiene liderazgo”. Y añade: “Tiene indudablemente liderazgo y, dialécticamente, es muy bueno”.
En cualquier caso, reconoce que de cara al 29 de Noviembre hay un problema de fondo y se sostiene en la polarización.
Los dos millones que deciden elecciones
García Rojas lanza un dato clave para entender la aritmética electoral española. señalando que “en España hay unos dos millones de personas que podrían votar al PP o al PSOE”. No son votantes fieles a un bloque, sino electores fluctuantes que pueden moverse entre centro derecha y centro izquierda dependiendo de cómo se posicionen los partidos
En su análisis explica que existen personas que votan a la derecha o al centro derecha, pero, advierte: “Hay muchas personas que votan al PP y, si este se escora mucho a la derecha en su mensaje, también se quedan en su casa y no van a votar". Y lo mismo ocurre con el Partido Socialista. “Porque la otra opción que tendrían, que sería el PSOE como centro izquierda, se ha ido tan a la izquierda con esto de la polarización que también la abandonarían”.
Esos dos millones, dice, son los que realmente deciden elecciones. No son del bloque de izquierda que se abstiene, ni del bloque de derecha más fiel. Son votantes de centro que castigan los extremos y que, en un escenario de polarización, pueden terminar en casa o migrar hacia opciones más radicales como Vox.
¿Es Canarias un reflejo del panorama nacional?
Cuando se le pregunta si el análisis sobre la abstención de la izquierda y la desmovilización progresista es extrapolable a Canarias, García Rojas no duda y afirma “Yo creo que, en términos generales, sí”. El electorado canario, dice, comparte los mismos patrones de desencanto y fragmentación que el resto de España.
Pero hay una diferencia que lo cambia todo, según indica. “Nosotros tenemos una variable importante en Canarias, que es un partido como Coalición Canaria, un partido importante que, en algún artículo académico que he escrito, he llamado el partido pivotal de la política canaria. Todo tenía que pasar por él”. Solo hubo una excepción, recuerda, "el gobierno con PSOE, Podemos y Nueva Canarias". Pero el centro de gravedad volvió a CC. “De nuevo se ha vuelto a colocar en el centro de la vida política canaria”.
CC y su escaño en las generales
Las encuestas que circulan estos días le dan cero diputados a Coalición Canaria, pero García Rojas no se las termina de creer. “A estas encuestas que se han hecho, que llaman flash, no les doy mucha credibilidad”, dice. Aunque reconoce que la polarización podría hacer que “un voto tradicional de centro derecha, que no es nacionalista canario sino más liberal o liberal-conservador, y que también está en Coalición Canaria, se vaya al Partido Popular”.
Sin embargo, en su análisis se muestra claro. “Yo creo que Coalición Canaria tiene un colchón para mantener la diputada que tiene hoy en día. Por esa parte pueden estar relativamente tranquilos”. Eso sí, matiza que “siempre se sabe que en las elecciones generales hay un votante de Coalición Canaria en Santa Cruz, La Laguna y muchos sitios que se va hacia el Partido Popular. Que ahora pudiera crecer eso, pudiera ser”. Pero su predicción es que CC “tiene casi asegurado -en otras situaciones similares ha logrado mantener- el diputado o diputada que tiene actualmente”.
Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
