Fotomontaje con el candidato de Drago Canarias, Alberto Rodríguez, y el de Unidad del Pueblo Canario, Luis Campos. AH
Fotomontaje con el candidato de Drago Canarias, Alberto Rodríguez, y el de Unidad del Pueblo Canario, Luis Campos. AH

La izquierda canaria, atrapada en su particular guerra de siglas y platós

Drago Canarias lleva a los tribunales a la coalición impulsada por Nueva Canarias, Podemos, IU y Sumar, mientras Juventud Canarista acusa a la Televisión Canaria de favorecer a la formación de Alberto Rodríguez en una tertulia electoral

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Alberto Ley

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La campaña electoral del 29 de noviembre todavía no ha entrado en su recta final, pero la izquierda canaria ya tiene abierto otro frente. Esta vez no es por un programa electoral, una propuesta política o una estrategia común para las urnas. La disputa gira alrededor de unas siglas, los minutos de propaganda gratuita y hasta quién puede sentarse en una tertulia de la televisión pública.

Los protagonistas vuelven a ser Drago Canarias y Nueva Canarias, que concurren en proyectos electorales diferentes y que parecen encontrar más motivos para enfrentarse que para entenderse. En las últimas horas, ambas organizaciones han protagonizado dos nuevas polémicas que retratan la fragmentación de este espacio político en el Archipiélago.

Drago ha llevado a los tribunales la proclamación de la coalición Unidad del Pueblo Canario (UPC), en la que participa Nueva Canarias, mientras que su Juventud Canarista ha acusado a la Televisión Canaria de aplicar un doble rasero al apartar a uno de sus candidatos de una tertulia en la que sí participó un representante de Drago.

Una guerra por las siglas

El primero de los episodios tiene como escenario los juzgados. Drago Canarias ha presentado un recurso contencioso-electoral en Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife contra la proclamación de la coalición UPC, integrada por Nueva Canarias, Podemos, Izquierda Unida y Movimiento Sumar.

La formación considera que utilizar esas siglas puede confundir a los votantes, al entender que remiten a la histórica Unión del Pueblo Canario, una de las referencias del soberanismo canario que llegó a tener representación en las Cortes Generales y la Alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria en 1979.

También señala que existe un partido denominado Movimiento UPC, inscrito en el Registro de Partidos Políticos y con sede en San Cristóbal de La Laguna.

Drago no pide que se excluya a los integrantes de la candidatura, sino que se obligue a modificar su denominación o retirar las siglas UPC de las papeletas. Considera que su utilización vulnera la legislación electoral y puede inducir a error al electorado.

La reclamación añade un nuevo capítulo a las diferencias entre dos proyectos que compiten por un espacio político similar y que ni siquiera han conseguido ponerse de acuerdo sobre el nombre con el que uno de ellos concurrirá a las elecciones.

Los minutos de la discordia

La otra batalla de Drago se libra ante la Junta Electoral Central. La organización considera que ha quedado fuera del reparto de espacios gratuitos de propaganda y de la cobertura informativa de los medios públicos para estas elecciones.

Su argumento está en los resultados de 2023. Drago recuerda que consiguió 107.999 votos en Canarias, el 10,55% de los sufragios válidos, cuando concurrió dentro de la coalición Sumar. Además, sostiene que el acuerdo constitutivo de aquella candidatura le reconocía un 20% de representación territorial.

Por eso reclama 30 minutos de propaganda electoral gratuita en Radio Televisión Canaria y Radio Televisión Española, además de su incorporación a la comisión de seguimiento de la información electoral y a los planes de entrevistas y debates.

La formación cuestiona que esos derechos puedan quedar absorbidos por la nueva coalición UPC. Su argumento es que Nueva Canarias concurrió por separado en las elecciones generales de 2023 y, por tanto, no puede apropiarse ahora de unos resultados en los que Drago tuvo participación.

La televisión también enfrenta a ambos

La otra polémica tiene como escenario el programa La Retranca, de Televisión Canaria. Juventud Canarista denunció un supuesto trato desigual después de que Iván Santana, candidato de UPC al Senado por Gran Canaria, fuera apartado de una tertulia juvenil a la que había sido convocado con una semana de antelación.

Según la organización, el candidato recibió el aviso sobre las 15.00 horas, cuando faltaban cuatro horas para su vuelo, de que no podían participar en el programa candidatos de las elecciones del 29 de noviembre. Santana tenía ya reservado el viaje y el alojamiento, por lo que Juventud Canarista aceptó buscar un sustituto. Finalmente, acudió Rubén Hernández, de Sumar Canarias.

Sin embargo, durante la emisión comprobaron que también participaba Luis Bruno de la Barrera Massieu, número tres de Drago Canarias al Congreso por Las Palmas.

Juventud Canarista ha querido aclarar que su denuncia no cuestiona la presencia de Drago ni la participación de Luis Bruno de la Barrera Massieu, que asegura respaldar. Lo que critica es que se excluyera a Iván Santana con el argumento de que no podían intervenir candidatos electorales, mientras que ese criterio no se aplicó de la misma manera al representante de Drago.

La organización insiste en que no pretende alimentar una disputa entre formaciones ni una guerra de siglas. Su reclamación se dirige a Televisión Canaria, a la que pide explicaciones sobre los criterios utilizados y reclama que los medios públicos garanticen la imparcialidad y la igualdad de trato.

Otra pelea en plena campaña

Las dos controversias dejan una imagen poco edificante de las relaciones entre las fuerzas que aspiran a representar a la izquierda canaria. Drago acusa a la coalición de Nueva Canarias de utilizar unas siglas que considera históricas y reclama que se respeten sus derechos electorales. Nueva Canarias, por su parte, denuncia que la televisión pública haya permitido la presencia de un candidato de Drago después de impedir la participación del suyo.

Hay, además, una paradoja difícil de pasar por alto: mientras Drago reclama más presencia y visibilidad en los medios públicos, Nueva Canarias denuncia precisamente que uno de sus candidatos haya tenido que quedarse fuera de una tertulia en la que sí estuvo un representante de esa formación.

Ni la coalición UPC ha respondido hasta el momento al recurso presentado por Drago ni la Televisión Canaria ha explicado los motivos por los que excluyó a Iván Santana de la tertulia de La Retranca.

A menos de un mes de las elecciones, la izquierda canaria vuelve a ocupar titulares por sus disputas internas.

Las siglas, los espacios electorales y las sillas de una tertulia han vuelto a desplazar el debate sobre las propuestas con las que cada candidatura pretende convencer a los votantes.

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