El secretario general de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC), Luis Campos, ha lanzado hoy una dura advertencia sobre los graves riesgos políticos que implica el nuevo viaje del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, a Agadir. Según el portavoz nacionalista, la presencia del jefe del Ejecutivo autonómico en Marruecos supone legitimar una estrategia en la que el Archipiélago podría terminar siendo perjudicado. Campos ha denunciado que Clavijo se sienta a la mesa del reino alauita aceptando implícitamente que Canarias puede acabar formando parte del menú.
Desde la formación nacionalista progresista han calificado la estrategia del Gobierno de Coalición Canaria y el Partido Popular de absolutamente errónea. Aunque matizan que no se oponen a las delegaciones comerciales per se, dado el historial de relaciones económicas y académicas entre ambas regiones, consideran que el contexto actual transforma la naturaleza de esta visita. Para NC-BC, este desplazamiento sirve para blanquear y alimentar la política expansionista de Rabat.
Un contexto geopolítico hostil
Luis Campos ha insistido en que el presidente canario ignora deliberadamente un escenario internacional que ha cambiado radicalmente. El dirigente ha señalado que Marruecos cuenta ahora con aliados como el expresidente estadounidense Donald Trump y el Gobierno de Israel. Según el análisis de NC-BC, esto ocurre en un marco global donde el derecho internacional se debilita frente a la ley del más fuerte.
A este panorama se suma, según los canaristas, el histórico afán expansionista marroquí. Campos ha recordado los hechos consumados sobre el Sáhara Occidental y la concepción geopolítica del "Gran Marruecos", un mapa teórico en el que Canarias también está incluida. Para la organización, la visita de Clavijo se alinea con la postura del presidente estatal, Pedro Sánchez, validando las tesis de marroquinidad sobre el Sáhara, lo que otorgan a este viaje enormes connotaciones políticas.
El peligro del menú
El punto más crítico de la denuncia de NC-BC gira en torno a la justificación utilizada por Fernando Clavijo para defender su agenda diplomática: "si no estás en la mesa, eres el menú". Campos ha utilizado esta misma metáfora para alertar de la contradicción del planteamiento. A juicio del portavoz, el problema radica en que el presidente no tiene reparos en sentarse en una mesa donde se participa activamente de un festín político.
La advertencia de Luis Campos es clara: si se normaliza la ocupación del Sáhara Occidental, Marruecos no detendrá ahí sus ambiciones. El secretario general sostiene que, una vez consumido ese "plato", los siguientes objetivos serán Ceuta y Melilla y, posteriormente, Canarias. Esta presión, aseguran, ya es perceptible en los intentos de control sobre las aguas territoriales, el espacio aéreo y los recursos naturales del entorno marino del Archipiélago.
Impacto en el campo
Más allá de la geopolítica, Nueva Canarias ha puesto el foco en las consecuencias económicas. Campos ha recordado que los acuerdos preferenciales entre la Unión Europea y Marruecos han tenido efectos devastadores para el sector primario canario, citando específicamente el daño sufrido por el tomate debido a la competencia desleal.
En este sentido, el dirigente ha reprochado la doble vara de medir del Ejecutivo regional. Critica que Clavijo señale a Mercosur como una gran amenaza futura, cuando el impacto real y actual que sufre el campo canario proviene mayoritariamente de las exportaciones del reino alauita, cuyo perjuicio es muy superior según los datos manejados por la formación.
"Traición" al pueblo saharaui
Finalmente, el bloque canarista ha vinculado esta visita a Agadir con otras acciones recientes, como la implicación del Gobierno canario en el desarrollo del puerto de Dajla, en territorios ocupados. Para Luis Campos, esto consolida una traición al pueblo saharaui que tendrá derivadas directas para el futuro de las Islas. La formación concluye que una amplia mayoría social rechaza esta estrategia de legitimación.