El administrador general del Ente Público Radio Televisión Canaria (RTVC), César Toledo. / RAMÓN DE LA ROCHA-EFE
El administrador general del Ente Público Radio Televisión Canaria (RTVC), César Toledo. / RAMÓN DE LA ROCHA-EFE

Televisión Canaria gastará hasta 674.000 euros en cubrir al Papa por falta de medios propios

El ente público reconoce que no tiene personal ni equipamiento suficiente y externaliza una cobertura con helicópteros, drones y decenas de técnicos

Martín Alonso

Televisión Canaria externalizará prácticamente toda la cobertura de la visita del papa León XIV a las Islas en 2026 ante la falta de medios propios, tanto técnicos como humanos, en una operación que puede alcanzar los 674.531 euros

La decisión no es menor: la cadena autonómica asume en documentos oficiales que no dispone de capacidad interna para afrontar un evento de esta magnitud, lo que la obliga a recurrir al mercado para garantizar la retransmisión de uno de los acontecimientos institucionales más relevantes de la década en Canarias. 

Imposible con recursos propios

El informe de insuficiencia de medios es claro y contundente: la producción de los actos “imposibilita la ejecución de dichos trabajos con medios propios”, ya que estos están destinados principalmente a los servicios informativos diarios. 

A ello se suma un problema estructural: TVC carece directamente de determinados recursos clave, como helicópteros, motos para seguimiento o sistemas de drones, además del personal especializado necesario para operarlos. 

En consecuencia, la cadena pública reconoce que necesita contratar de forma externa tanto los equipos como los profesionales para poder cubrir los actos en Gran Canaria y Tenerife. 

Despliegue sin precedentes

La dimensión del operativo evidencia esa dependencia exterior. Solo para uno de los actos en Gran Canaria, la documentación recoge la necesidad de unidades móviles con hasta ocho cámaras, enlaces satelitales, sistemas inalámbricos, mochilas de transmisión, plataformas de grabación, grupos electrógenos y estructuras de gran formato, además de conexiones simultáneas para múltiples señales. 

Imagen del papa León XIV / EFE
Imagen del papa León XIV / EFE

En paralelo, el dispositivo humano incluye realizadores, técnicos de sonido, operadores de cámara, productores, auxiliares, iluminadores, conductores, redactores, comentaristas y personal de seguridad, en un despliegue que suma decenas de profesionales por evento. 

A esto se añaden servicios altamente especializados, como seguimiento aéreo con helicóptero, cobertura en movimiento con motos y captación con drones en ambas islas, elementos que TVC admite no poder asumir con recursos propios. 

Contrato fragmentado

El contrato se divide en cuatro grandes lotes —Gran Canaria, Tenerife, seguimiento aéreo y drones—, pero con una particularidad significativa:

TVC reconoce que no puede definir con exactitud los medios necesarios ni el coste final, ya que dependerán de las decisiones de la organización del evento y de factores como la seguridad o los cambios logísticos. 

Esta incertidumbre obliga a establecer precios variables y partidas para gastos imprevistos, lo que convierte el presupuesto en una estimación máxima y no en una cifra cerrada. 

Urgencia y presión organizativa

La cadena pública también justifica la tramitación urgente del contrato en el escaso margen temporal disponible desde que se concretaron los detalles de la visita papal. 

La combinación de falta de medios propios, necesidad de tecnología avanzada y presión de plazos ha derivado en una licitación acelerada para garantizar la retransmisión de un evento que, según la propia TVC, tendrá un impacto “histórico” y una proyección internacional sin precedentes para Canarias. 

Drones. Pexels
 En la imagen, un operador de drones. / AH

Dependencia del modelo externalizado

Más allá del evento concreto, los documentos reflejan una realidad de fondo: la Televisión Canaria depende de forma estructural de la contratación externa para cubrir grandes producciones.

La visita del papa León XIV no hace sino amplificar esta situación, al evidenciar que ni el volumen de personal ni la capacidad técnica de la cadena permiten afrontar eventos de gran escala sin recurrir al mercado audiovisual privado.