Ruleta y fichas
Ruleta y fichas

Cómo fue que uno de los sectores más regulados de España terminó siendo el que más beneficios obtuvo

Si bien un exceso de regulación conlleva con frecuencia problemas para el sector afectado, existe una excepción

bgarcia

España a veces te da dolores de cabeza. Sí, tiene un entramado fiscal y legal que necesitas de un gestor para que pueda descubrir cómo conectar 'un cable del lado A al lado B'. Pero también, este complejo sistema, muchas veces odiado, resulta clave para algunos sectores. Esos en donde la legislación está bien. Es necesaria. Porque afecta a millones de personas. Y sí, es lo que dicen los números. Según datos de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) de marzo de 2025, el sector del igaming registró un crecimiento récord. Estamos hablado de un GGR estratosférico de 1.454,59 millones de euros, lo que supone un estirón del 17,61% respecto a 2023. Detrás de estos fríos números hay seres humanos. No son pocos. Son personas de carne y hueso. Estamos hablado de casi dos millones. Una barbaridad. Estas personas han validado el entorno reguladísimo con un repunte del 21,63%. Los 405,36 millones de GGR registrados hasta el tercer trimestre de 2025 son el ejemplo de que esto está funcionando. El secreto de todo está en cómo funciona el sistema. Este crecimiento no es fruto del desorden, sino de la regulación. Cada pieza, desde los giros gratis que ofrecen las plataformas, hasta las restricciones, pasaron por el control regulatorio. Sí, esa regulación que muchas veces es un dolor de cabeza en otros sectores. Aquí fue la garantía que necesitaban los usuarios. Las personas ganaron reputación sobre muchos sitios. Al final, la regulación es un sello de calidad para los usuarios.

Para saber más sobre cómo jugar con responsabilidad, lea aquí

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En España, la norma también puede ser el fuego que hace mover todo. Sé que muchos piensan que es un lastre. Yo digo que no. Los datos de 2024 no pueden mentir. El flujo de depósitos rebasó los miles de millones de euros y la inversión publicitaria (siempre bajo el filtro del juego responsable) rozó los 526 millones. Es un engranaje que genera riqueza, ayudas para sectores vulnerables y posibilidades de empleo cualificado. Mientras otros países se pierden en prohibiciones. Aquí se ha pulido una fórmula de equilibrio pragmático. Lo legal, sencillamente, gana por goleada.

Un mercado que crece porque inspira confianza

Los números hablan solos. El casino online se llevó en 2024 el 50,23% del GGR total, seguido de cerca por las apuestas con un 41,86%. En el tercer trimestre de 2025, el segmento casino ya representaba el 56,98%, impulsado sobre todo por las slots y las ruletas en vivo.

Con más de sesenta operadores activos con licencias generales, la competencia es feroz, pero justa. Los usuarios prefieren estas plataformas porque ofrecen algo que el mercado ilegal nunca podrá: seguridad real. Y esa seguridad nace directamente de una regulación que obliga a verificar identidades, limita depósitos y permite la autoexclusión inmediata.

Herramientas que de verdad protegen al jugador

Para el analista del igaming Erik King, 'España se sitúa hoy a la vanguardia europea en seguridad del jugador'. No es retórica: el Registro General de Interdicciones (RGIAJ) ya blinda a más de medio millón de personas, mientras que los topes de depósito obligatorios actúan como un cortafuegos universal.

Alertas en vivo o pausas automáticas han fraguado un hito: anclar la tasa de juego problemático bajo el 0,3%, según datos externos. El control es bueno. Ayuda a muchas personas cuando verdaderamente lo necesitan. Y es algo que no se puede negociar. Aquí todos queremos divertirnos. No queremos problemas. Y si alguien tiene problemas, está bien que no pueda acceder a estas plataformas.

Un aporte económico que nadie discute: dinero para diferentes programas estatales

Las arcas públicas respiran. Y es que el régimen fiscal del 20% es dinero contante y sonante que llega al estado. Esto ayuda a programas de prevención y de salud. Pero el impacto va más allá del fisco: el sector apuntala miles de empleos en perfiles tecnológicos y de compliance. En claro: son empleos de alto valor en el mercado. No es lucro vacío; es una actividad que devuelve riqueza a la comunidad de forma íntegra y bajo el estricto orden que impone la ley.

Acá hay que ser sinceros. Nadie esperaba que España se convirtiera en el ejemplo europeo. Pero la realidad así lo marca. El debate no gira sobre si hay que poner restricciones más duras. Lo importante es acompañar a la demanda. Pueden aprovechar el sistema económico, sí, pero también deben estar controlados. Así ofrecen crecimiento, además de que los jugadores solo optan por las opciones legales y disponibles en el país. 

El momento no podría ser el mejor. Estamos en 2026. El gran año del Mundial. En los próximos meses hace que muchos españoles piensen dos veces a la hora de elegir un sitio que no esté regulado. Hoy, las mejores opciones siguen estando en casa. Aquí. Dinero que dejas en las arcas españolas. Y es por eso que esto termina siendo un activo positivo para cualquier usuario. El resultado está en los datos: crecimiento sostenido, jugadores que eligen lo legal y un mercado que genera valor sin comprometer la integridad. La DGOJ ha conseguido que protección del jugador y prevención del blanqueo no sean frenos. Han sido los verdaderos aceleradores de un sector que, año tras año, demuestra que se puede divertir la gente y ganar dinero sin perder de vista la responsabilidad. Ya más de uno está ilusionado por lo que haga Lamine Yamal en Estados Unidos. Ni hablar de lo que pueda hacer Messi. Está claro que este mundillo ha llegado para quedarse.

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