Pasear por Santa Cruz de Tenerife nos puede llevar a mirar aquello que, frecuentemente, solo nos limitamos a ver sin percatarnos de cuánto tiempo llevan en el mismo lugar y rodeados, casi, de la misma gente.
A nada que se empiece a caminar en la céntrica avenida de la Constitución, hacia el Auditorio de Tenerife Adán Martín, las obras que se desarrollan en la ermita de Regla pueden llamar la atención de quienes se encuentren en la zona, precisamente por tratarse de un inmueble íntimamente relacionado con la historia de Santa Cruz de Tenerife y su proximidad al mar.
Enterrada bajo el asfalto
Donde antes se elevaba la humilde ermita de Nuestra Señora de Regla, actualmente en pleno proceso de reforma, comienza la historia de la Batería de San Francisco, un rincón de Santa Cruz que guarda memorias de defensa y resistencia bajo el asfalto de la avenida de la Constitución.
Esta batería es una fortificación del siglo XVII de la capital chicharrera, construida inicialmente en 1655 cerca de la ermita para defender la playa de los Negros. En torno a 1965, las obras urbanas, como la propia avenida de la Constitución, propiciaron que quedara parcialmente enterrada.
Estudios arqueológicos realizados
Ya en el siglo XXI, concretamente en 2019, el Ayuntamiento de Santa Cruz impulsó sondeos arqueológicos a través de la empresa Patrimonia Arqueológica, trabajos que revelaron plataformas de artillería en buen estado de conservación, depósitos y restos de su uso militar, posibles pasillos de servicio y cuartos de guardia con hormigón original, superando expectativas.
Estos trabajos, presentados en el Consejo de Patrimonio Histórico, abrieron la puerta a un proyecto más ambicioso de excavación y recuperación. El Ayuntamiento, en aquellos momentos, defendió un proyecto de rehabilitación integral, aunque años después no se han detallado fases recientes de excavación.
Un plan con 25 millones detrás
En 2019, Bermúdez integró la batería en un ambicioso programa municipal de 25 millones de euros y en el que se contemplaba la restauración del Palacio de Cartas y el Templo Masónico, aunque no ocultó que para alcanzar la recuperación de este patrimonio militar habría que contar con apoyo de la Autoridad Portuaria y del Gobierno de Canarias.
Actualmente, el Palacio de Carta -que acoge la Oficina de Turismo de Santa Cruz-, cuenta con proyecto para convertirse en el Museo de Santa Cruz. Y, por otro lado, la restauración del Templo Masónico ha culminado y se ha convertido en un importante reclamo turístico e histórico de la ciudad.
La Batería, entre el olvido y la esperanza
Sin embargo, la Batería de San Francisco no ha contado con la misma suerte. Quienes paseen por la avenida pueden observar como estos restos, testigos de la historia, languidecen en un estado de conservación que deja mucho que desear, con la fachada noroeste soterrada y la costera rellenada contra derrumbes.
Esta fortificación, o lo que queda de ella, sigue ligada al patrimonio defensivo de Santa Cruz, pero requiere intervención para evitar su pérdida definitiva.
