El nombre del Teatro Baudet sigue despertando emociones en quienes crecieron en la Santa Cruz de los años 60 y 70. Para el consejero de Cultura del Cabildo de Tenerife, José Carlos Acha, no es solo un edificio, sino un símbolo de una época dorada del cine en la capital.
En declaraciones a Atlántico Hoy, recuerda aquel cine-teatro como “uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, el más grande de su tiempo, con cafetería y bar en la parte alta, de estilo modernista y cargado de vida”. “Entre el cine Numancia, el Víctor, el Rex y el Baudet se repartía entonces la oferta cinematográfica de una ciudad que encontraba en estas salas su gran refugio de ocio”, apunta.
Lugar de creación cultural
Hoy, décadas después y tras la desaparición de la mayoría de aquellos cines, el Cabildo se propone devolver al antiguo Baudet su carácter de espacio cultural, aunque con una mirada puesta claramente en la creación contemporánea.
“Es recuperar un espacio de cultura y ocio fundamental”, subraya Acha, al hablar del proyecto que se está impulsando desde su área en la corporación insular. La intención es que el inmueble “se convierta en un lugar de creación cultural, integrado en el denominado distrito de las artes, con un uso vivo, cotidiano y abierto a distintas disciplinas”.
Espacio multifuncional
“El plan no es inmediato ni sencillo”, destaca Acha, recordando que la actuación se ha dividido en fases y la primera de ellas, ya en marcha, se centra en asegurar el edificio, esto es, arreglar la estructura y garantizar que el antiguo cine-teatro pueda seguir existiendo.
Una vez consolidado, llegará el momento de intervenir en el interior, adecuando y rehabilitando los espacios. El resultado que se persigue es un inmueble con zona de oficinas y un gran espacio multifuncional en el corazón del edificio, concibiendo el patio de butacas y el anfiteatro como un gran contenedor cultural.
Similar al Matadero de Madrid
Durante la explicación de las actuaciones que se podrán en marcha en este espacio cultural, el consejero pone de referencia un modelo similar al Matadero de Madrid, adaptado a la escala y realidad de Santa Cruz.
En ese gran espacio central se proyecta la creación de “un programa de residencias artísticas, con creadores de distintas disciplinas trabajando durante períodos determinados o becados, generando actividad y obra desde dentro del propio edificio”, señala y apunta que la idea es que convivan artistas de diferentes ramas, en contacto permanente, facilitando fusiones, relaciones y nuevas propuestas que nazcan del diálogo entre proyectos.
“Un espacio absolutamente creativo”, resume Acha, en el que la actividad no solo se produce, sino que pueda verse y compartirse con la ciudadanía.
Baudet por dentro
El edificio del Baudet, situado en la avenida Islas Canarias, tiene sus particularidades urbanísticas y humanas. Acha explica que se trata de una construcción en forma de U -con uno de sus lados más corto que el otro-, donde el centro vacío de esa U es el teatro propiamente dicho, con su gran suelo, los niveles interiores que permiten acceder al anfiteatro, la sala de proyecciones y la cafetería, así como la cubierta, que también es de titularidad pública.
En la parte más corta de esa simbólica U, el frente lo ocupa la Librería del Cabildo y la entrada al teatro, mientras que el otro lateral también contiene propiedad privada, con viviendas en las plantas superiores. “Vive gente ahí”, recalca el consejero, subrayando la convivencia entre el uso residencial y el proyecto cultural que se quiere desarrollar.
Plazos
En cuanto a los plazos, la primera fase tiene una duración prevista de un año. A partir de ahí, será necesario sacar a concurso las siguientes intervenciones, con todo lo que implica la tramitación administrativa, o sea, presentación de proyectos, pliegos, adjudicaciones y unos plazos que, como reconoce Acha, suelen ser largos y, a veces, "inciertos".
No es la primera vez que se encuentran con obstáculos, ya que en algún momento anterior, un procedimiento de licitación quedó desierto y se tuvo que volver a empezar desde el principio. Ahora, sin embargo, la obra por dentro ya está encarrilada y el Cabildo se encuentra “dentro” del proceso, aunque condicionado siempre por los tiempos administrativos.
“Dejarlo en marcha”
El titular insular de Cultura no esconde que le gustaría ser parte decisiva en la inauguración del Baudet, una vez concluyan todas las actuaciones durante la próxima legislatura. “Claro que me gustaría inaugurarlo, y me encantaría dejarlo puesto en marcha”, asevera.
Acha admite que en esta legislatura no dará tiempo, pero mira a la próxima como el horizonte en el que sería “maravilloso” poder reabrir el espacio con actividad y con el proyecto plenamente en marcha. Ese deseo se asienta en la convicción de que el Baudet debe volver a ser un referente, ahora como centro de creación y encuentro artístico.
Más allá del gran espacio central, el edificio ofrece otras plantas donde se podrán desarrollar usos complementarios, siempre ligados a la cultura. El consejero recuerda que la librería del Cabildo forma parte de ese frente público del inmueble y confirma que ya se está trabajando en un proyecto específico para ella, aunque, por el momento, prefiere no desvelar detalles.
