Las asociaciones vecinales de la zona de Anaga, en el municipio de Santa Cruz de Tenerife, han convocado para este sábado, 14 de marzo, una manifestación con corte de la TF-12 a la altura de Cruz del Carmen para denunciar la masificación de vehículos y el descontrol turístico.
Según denuncia el vecindario la masificación bloquea a diario los accesos al Parque Rural y dificulta la vida de residentes que dependen de esta carretera para trabajar, ir al médico o llevar a sus hijos al colegio, una realidad que la vecina Marina Suárez resume con una frase clara: “antes vivía en el paraíso, ahora vivo en el infierno”.
“Caos diario”
Marina Suárez, vecina de la zona de Anaga, en declaraciones a Atlántico Hoy, sitúa uno de los principales focos del problema en Cruz del Carmen, donde el centro de visitantes atrae a un gran volumen de turistas sin que exista un sistema de aparcamiento dimensionado para absorber la afluencia de coches.
Relata que se forman “colas kilométricas” a la entrada del parking, con vehículos detenidos en la carretera a la espera de poder acceder, lo que genera un atasco continuo que afecta tanto a los residentes como a quienes solo quieren atravesar la zona para llegar a sus casas.
Cada vez peor
Explica la vecina que la situación se ha agravado en los últimos meses hasta el punto de que, según asegura, el caos ya no se limita a fines de semana o festivos, sino que se ha convertido en un fenómeno diario.
De cara a la inminente Semana Santa, los vecinos temen que el colapso se dispare, después de años de episodios similares en periodos vacacionales, sin que se haya puesto en marcha una regulación efectiva del tráfico y el estacionamiento.
Masificación y pérdida de seguridad
El otro gran punto negro que señala Suárez es la zona de las playas de Taganana, Almáciga y alrededores, donde la masificación turística se traduce en coches estacionados en arcenes, entradas a fincas y accesos particulares.
La vecina describe escenas en las que parejas de visitantes aparcan “donde pueden” para hacer fotos, bloqueando salidas de viviendas o pasos necesarios para maniobras de emergencia, y denuncia la falta de respeto a propiedades privadas.
Eliminación de apartaderos
Otra situación que comenta Suárez es la provocada por la colocación de barreras de madera en la carretera entre Cruz del Carmen y Llano de Los Viejos, lo que “ha eliminado antiguos apartaderos, dejando sin espacio incluso para que un conductor pueda orillarse si sufre un pinchazo de rueda o cualquier incidencia”.
Esta ausencia de lugares seguros donde detenerse se suma a las colas y convierte cada desplazamiento en una fuente de tensión, especialmente para personas mayores o con problemas de salud que, como recuerda, dependen de la carretera para acudir a consultas médicas o urgencias en La Laguna o Santa Cruz.
Vida cotidiana bloqueada
Aunque algunos residentes trabajan en la propia zona, Suárez calcula que entre el 90 y el 95% de las personas en edad laboral en Anaga se ven obligadas a desplazarse diariamente fuera del macizo para trabajar. Lo mismo ocurre con los niños y niñas, que tras la etapa de Educación Primaria deben continuar sus estudios en otros centros, asumiendo trayectos en guagua que pueden quedar atrapados en los atascos.
La vecina ilustra el impacto del colapso con una experiencia personal reciente: el pasado 4 de febrero, tras una intervención quirúrgica ambulatoria y con una sonda colocada, tardó una hora y cuarto en recorrer en coche el tramo entre la entrada de El Batán y Cruz del Carmen debido a la congestión.
Asegura que situaciones como esa le generan miedo a salir de casa para acudir a consultas médicas o recoger partes de baja, y sostiene que el deterioro de su bienestar emocional está directamente ligado al caos circulatorio que padece el lugar.
“Pequeñas soluciones”
Suárez recuerda que el Cabildo de Tenerife llegó a anunciar la creación de aparcamientos en la zona de Las Mercedes, con un sistema de guaguas lanzadera hacia Cruz del Carmen, pero afirma que todo se ha quedado “en un proyecto” o “en un estudio” del que nunca se han comunicado resultados a los vecinos.
Lejos de rechazar el turismo, Suárez insiste en que los residentes no están en contra de que la gente visite Anaga, siempre que lo haga de manera “regulada y ordenada”. Plantea un abanico de medidas, como trasladar el centro de visitantes a un lugar con capacidad real de aparcamiento, habilitar pequeños estacionamientos distribuidos por la zona y poner en marcha guaguas lanzadera. “Un conjunto de grandes pequeñas soluciones más que una única medida milagrosa", resume
Manifestación 14 de marzo
La manifestación de este sábado, convocada por prácticamente todas las asociaciones vecinales de la vertiente de Santa Cruz en Anaga, contempla el corte de la TF-12 entre las 11.00 y las 13.00 horas a la altura de Cruz del Carmen.
El objetivo, según trasladan los colectivos, es visibilizar un malestar que lleva años gestándose por la masificación de vehículos, el estacionamiento incontrolado y la ausencia de medidas efectivas que compatibilicen la protección del Parque Rural con el derecho de la población local a llevar una vida cotidiana sin bloqueos constantes.
Suárez confía en que la movilización sirva para abrir un verdadero proceso de trabajo entre administraciones y vecindario. “No hay una varita mágica”, admite, pero insiste en que el futuro de Anaga pasa por ordenar el acceso al parque y garantizar que quienes lo habitan a diario puedan seguir viviendo allí sin sentir que, en lugar de un paraíso, pisan cada día un infierno de colas y coches.