El Ministerio de Cultura ha iniciado los trámites para declarar el silo de Santa Cruz de Tenerife como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de patrimonio industrial, según ha informado la Delegación del Gobierno de España en Canarias. Explican que la incoación de este expediente supone el primer paso para otorgarle la máxima protección contemplada en la Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español.
El inicio del procedimiento conlleva ya la aplicación provisional de esta protección, lo que implica que el edificio "no podrá ser demolido mientras se resuelve el proceso administrativo",apuntan. La medida llega tras el anuncio de su posible derribo, que motivó la solicitud de protección por parte del Gobierno de Canarias y del Colegio de Arquitectos de Tenerife.

Autoridad Portuaria
Tal y como detalla la Delegación del Gobierno, se trata de una edificación de más de 30 metros de altura, "de arquitectura industrial racionalista, caracterizada por su funcionalidad, la repetición modular y la ausencia de elementos ornamentales". Detallan que este tipo de infraestructura "se inspiró en los grain elevators estadounidenses" y formaba parte "de la Red Nacional de Silos y Graneros".
Asimismo ponen en valor su arquitectura. "El silo conserva parte de su maquinaria original y constituye un testimonio relevante de las políticas de autarquía y autoabastecimiento desarrolladas en la posguerra, lo que le otorga un destacado interés histórico y técnico en el contexto de la España contemporánea", insisten.
Próximos pasos
En cuanto a los próximos pasos, aseguran que el Ministerio de Cultura trabaja en la formalización del expediente, que deberá publicarse en el Boletín Oficial del Estado (BOE). A partir de ese momento se abrirá un periodo de información pública en el que se analizarán "informes técnicos y posibles alegaciones" antes de elevar la propuesta definitiva al Consejo de Ministros para su aprobación.
Disputa
El pasado miércoles, la demolición del silo quedó en pausa por decisión del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria, que optó por suspender temporalmente el proceso a la espera de la posible declaración como Bien de Interés Cultural (BIC). Esta decisión fue celebrada por el Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro, que calificó la paralización como un “hito histórico”.