La solución definitiva a los problemas de baja presión de agua en el barrio de El Chorrillo, en Santa Cruz de Tenerife, sigue pendiente de ejecutarse y pasa por aprobar un proyecto de obra y presentárselo al Cabildo de Tenerife. Este paso, tal y como se desprende de una respuesta por escrito ofrecida por el concejal de Planificación Estratégica, Carlos Tarife (PP), al PSOE en la comisión de control de este viernes, no ocurrirá antes de marzo.
Tal y como adelantó Atlántico Hoy en noviembre de 2025, el ayuntamiento prevé instalar una tubería subterránea en la Carretera General del Sur para acabar con las deficiencias de presión que afectan a los vecinos del barrio. Entonces se explicó que, una vez obtenidos los permisos del Cabildo de Tenerife, la ejecución tendría un plazo aproximado de dos meses y permitiría resolver el problema, por lo que según el calendario acttual la obra no estará ejecutada en ningún caso antes de mayo de 2026.
La obra correrá a cuenta del polígono industrial
En su respuesta escrita a una pregunta del Grupo Municipal Socialista, Tarife señala que la solución estructural pasa por la ejecución de “la nueva red de abastecimiento que suministre a la red del Polígono en la calle La Batata” . Se trata, añade el documento, de una actuación que debe ejecutar el promotor del polígono, aunque el ayuntamiento ha colaborado en la tramitación.
El informe indica que “el citado proyecto estará finalizado en el mes de marzo, momento en el cual se remitirá al Servicio de Carreteras para su aprobación y autorización de la obra” . Y precisa a continuación que “una vez obtenidas las autorizaciones se comenzará con la ejecución de los trabajos” .
Actuaciones previas
El documento aclara que se han realizado, entre tanto, otras intervenciones para dar más presión a la zona, aunque sigue habiendo quejas. Según el ayuntamiento, EMMASA ejecutó en noviembre obras de mejora en la sectorización para reforzar el suministro en la zona. Tras esas actuaciones, la presión se sitúa “entre los 3-4 kg/cm2, siendo ésta adecuada para el suministro” .
No obstante, el propio informe reconoce que constan “nuevas reclamaciones de la zona por poca presión de suministro” , lo que indica que el problema continúa generando quejas vecinales pese a las mejoras ejecutadas.
Tarife recuerda también en su respuesta la obligación de que los abonados dispongan de un depósito de reserva con capacidad mínima de 120 litros por habitante, conforme al reglamento municipal.