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Edificio abandonado de Añaza |RTVC

Santa Cruz destruye las rampas de acceso al edificio abandonado de Añaza para cerrar el paso al interior

La Gerencia de Urbanismo culmina la demolición de las escaleras hasta la sexta planta, el último punto que permitía entrar y ascender en el edificio abandonado de Añaza

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a través de la Gerencia de Urbanismo, ya ha destruido las rampas de acceso al interior del edificio de Añaza, conocido como mamotreto o edificio de la muerte. La demolición, ejecutada este viernes hasta la sexta planta, elimina el último recorrido que aún permitía subir por la estructura abandonada desde el acceso situado junto a la carretera.

La concejala de Urbanismo, Zaida González, trasladó a Atlántico Hoy que los operarios se encontraban este viernes en la fase final de la ejecución subsidiaria impulsada por la Gerencia para reducir al máximo las posibilidades de entrada en el inmueble

Avisos de prohibido el paso

Ahora mismo estoy en el edificio de Añaza asistiendo a la demolición de las escaleras de la planta sexta”, afirmó González.

La eliminación de estas rampas llega después de que, hace unos días, un ciudadano extranjero consiguiera entrar en el edificio y ascender hasta la planta 24, donde había localizado una mochila relacionada con el joven de 27 años que falleció el pasado julio tras precipitarse en el interior de la estructura. 

Las últimas rampas transitables

Recuerda la concejal que la actuación municipal comenzó el 30 de julio y se diseñó para eliminar las rampas que comunicaban las plantas, reforzar el cerramiento perimetral y bloquear los puntos desde los que era posible acceder a la construcción.

Las obras arrancaron en la planta cero, el nivel más próximo al mar. La compleja disposición del edificio explica que el acceso desde la carretera coincida con la sexta planta, de modo que los trabajos han ido avanzando desde la parte baja hasta alcanzar ahora ese último punto.

Con la destrucción de estas escaleras, el Ayuntamiento pretende impedir que quienes logren superar el vallado puedan desplazarse con facilidad hacia los niveles superiores. La intervención incorpora asimismo el movimiento de tierras, el refuerzo del vallado y el cierre de huecos y zonas vulnerables de la estructura.

Una entrada en plena obra

La concejal responsable de la Gerencia municipal de Urbanismo subraya el delito que cometió la persona que accedió al interior del inmueble abandonado el pasado martes y matiza que esta incursión se ha realizado bajo una señal de prohibido el paso y un aviso de obras

Ese extranjero que dicen que entró y subió a la 24 podía subir porque todavía estaban las rampas de la planta sexta”, reiteró González, añadiendo que este acceso se habría producido hace unos días, después de una visita al inmueble realizada por responsables de la Gerencia de Urbanismo. "Fue irnos el martes y entrar por la tarde, supongo. No lo sé", matizó.

La demolición definitiva, pendiente

La actuación actual persigue mitigar el riesgo, pero no supone el final del mamotreto. El Ayuntamiento continúa con el proceso de expropiación urgente del solar, valorado en torno a 2,34 millones de euros, como paso previo al derribo completo de un edificio levantado para albergar un hotel y paralizado desde los años setenta.

Por otra parte, el Cabildo de Tenerife aprobó además una aportación de 500.000 euros para colaborar en la adquisición de los terrenos y facilitar la futura demolición.

Mientras se resuelve ese proceso, la imagen de las rampas derribadas marca un nuevo intento de cerrar un edificio convertido durante años en un foco de preocupación vecinal y en un riesgo persistente para quienes burlan sus barreras.

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