El mal estado del forjado de los techos del parking de la plaza de España de Santa Cruz de Tenerife se conocía desde enero 2025, pero no se consideró necesario aplicar medidas de emergencia hasta un año después, cuando en otra inspección aleatoria se detectaron anomalías. Atlántico Hoy publicó entonces que la empresa privada concesionaria del aparcamiento había apuntalado una zona porque se estaban empezando a desprender cascotes.
El concejal de Planificación Estratégica, Sostenibilidad Ambiental y Servicios Públicos de Santa Cruz de Tenerife, Carlos Tarife (PP), ha explicado este jueves en un escrito de respuesta a una pregunta del Grupo Municipal Socialista que el 22 de enero de 2025 se realizó una visita al aparcamiento, pudiendo apreciar que "la estructura y albañilería en general ha sufrido un deterioro propio del paso del tiempo en estos dos años, salvo en una de las zonas de la cara inferior del forjado en la planta alta, donde se observan una serie de daños preocupantes, disminuyendo los mismos a medida que se desciende hacia la planta inferior".
No se consideró una emergencia
Tras esta visita, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife requirió al Instituto Técnico de Materiales y Construcciones (INTEMAC) un estudio de las causas y trascendencia estructural de los daños por corrosión
observados en forjados del aparcamiento, así como medidas de reparación y/o refuerzo queen su caso resultasen necesarias, y este concluyó "que no es necesario adoptar medidas de emergencia, pero sí proceder a una reparación de la zona afectada".
Un año exacto después, en enero de 2026, Atlántico Hoy se hizo eco del mal estado del techo: una parte de la planta alta del parking estaba apuntalada con columnas de metal porque los revestimientos se estaban cayendo a trozos.
Apuntalamiento urgente
El Ayuntamiento de Santa Cruz tenía constancia de la situación desde unos días antes de la publicación, el 12 de enero. El día 29, los técnicos vieron que no se había solucionado la situación, y el día 30 Tarife le dio al concesionario un plazo de 72 horas para corregir varios incumplimientos detectados durante la inspección técnica.
Estas deficiencias no afectaban a la seguridad general del edificio, pero sí estaba en riesgo la estabilidad de esa zona en concreto. El consistorio realizó "dos inspecciones técnicas los días 9 y 13 de febrero, en las que se detectaron daños estructurales derivados de la corrosión en las armaduras de los forjados", según informó entonces, porque el concesionario no ejecutó "de forma completa ni adecuada" las acciones necesarias para resolver el problema.
La empresa no cumplió al principio
Tarife explica ahora, en su respuesta al PSOE de este jueves, que en la visita del 13 de febrero se observó la "persistencia de zonas con armaduras expuestas y pérdida de recubrimiento de hormigón sin la correspondiente adopción de medidas de apuntalamiento estructural; insuficiencia de los sistemas de balizamiento y protección instalados, no garantizando un cerramiento efectivo, continuo e infranqueable en áreas con riesgo de desprendimiento de material; y existencia de zonas con potencial riesgo para usuarios y personal sin la debida restricción de acceso".
Se dieron entonces otras 72 horas al concesionario para adoptar las medidas, que consistían en apuntalar urgentemente todos los elementos de forjado y zonas afectadas por corrosión de armaduras y pérdida de recubrimiento; y cerrar, vallar y señalizar todas las zonas afectadas de forma efectiva.
Para finales de febrero, el ayuntamiento comunicó que la empresa concesionaria ya había llevado a cabo de forma satisfactoria las medidas necesarias para evitar poner esa zona en riesgo y poder realizar los trabajos de reparación.