Quien quiera opinar sobre qué se protege y cómo se protege en Santa Cruz de Tenerife tendrá un mes extra para hacerlo porque se ha ampliado el plazo para presentar alegaciones al catálogo de protección hasta el próximo 24 de abril.
Zaida González, concejal en el Ayuntamiento de Santa Cruz y máxima responsable de la Gerencia Municipal de Urbanismo ha comentado a Atlántico Hoy esta decisión, lo que ofrece a todos los interesados la posibilidad de consulta el nuevo Catálogo de Protección de Bienes Patrimoniales Culturales, un documento técnico que aterriza directamente en los barrios, en sus casas y en la manera en que la ciudad se mira a sí misma.
Procesos
El catálogo, aprobado inicialmente por la Junta de Gobierno el pasado 3 de febrero, salió a información pública durante un mes, a contar desde su publicación en el Boletín Oficial de Canarias.
Ese primer plazo arrancó el 25 de febrero y debía cerrarse el 24 de marzo, pero Urbanismo asume que el tiempo no ha sido suficiente para que se pueda revisar con calma un listado que afecta a buena parte del municipio y que puede condicionar reformas, usos y hasta el futuro de determinados inmuebles.
Aumentar la participación
Durante estas semanas, el mencionado documento se ha encontrado en exposición pública, pudiendo consultarse a través de la web municipal. Aun así, hasta la fecha solo han llegado cinco escritos de alegaciones a la Gerencia, una cifra que la propia resolución califica como “insignificante” para la magnitud del documento y que aspira a aumentar la cifra de participación.
Teniendo en cuenta la relevancia de este documento y la importancia de conocer su contenido, la concejal insiste en destacar el interés del mismo. “Es un catálogo con criterios objetivos, el primero en tramitación, por lo que esperamos que sea el modelo para otros municipios en el futuro”, apunta.
Aumentan los bienes protegidos
La dimensión del catálogo ayuda a entender la decisión. El documento supone un salto notable respecto al catálogo de protección vigente en el que, de los 113 elementos actuales protegidos se pasaría a 989 solo en el bloque de patrimonio arquitectónico y urbano, de los que 787 son elementos arquitectónicos.
Traducido a la vida cotidiana, significa que muchos edificios y espacios de la ciudad que hoy no tienen protección pasarían a estar catalogados, con las implicaciones que ello conlleva para quienes viven, trabajan o proyectan intervenir en ellos.
Más tiempo para participar
Desde Urbanismo admiten cierta complejidad que puede llevar a vecinos, comunidades, entidades y profesionales a buscar asesoramiento técnico y jurídico antes de decidir si presentan alegaciones o sugerencias.
Teniendo en cuenta lo expresado, la consejera directora de la Gerencia de Urbanismo considera “necesario” sumar un mes más para dar margen a ese análisis pausado y, al mismo tiempo, reforzar la participación ciudadana y la transparencia del procedimiento.
“Falta de tiempo”
La ampliación no solo afecta al vecindario del municipio, sino que el nuevo plazo se aplicará también al trámite de consulta a las administraciones públicas afectadas y al resto de personas interesadas, que discurre en paralelo al periodo de información pública.
El objetivo declarado es que nadie pueda alegar falta de tiempo para revisar un documento que pretende marcar un antes y un después en la protección del patrimonio arquitectónico, urbano, arqueológico, etnográfico y paleontológico del municipio.
Con un mes más por delante, el reloj vuelve a ponerse en marcha. Vecinos, colectivos, colegios profesionales y entidades tienen ahora algunas semanas más para analizar y opinar al respecto si así lo considera.
