“Sí, la verdad es que se escucha alto y a todas horas”, comenta una usuaria del parque García Sanabria a Atlántico Hoy en relación a la megafonía que ya se escucha en el recinto y que advierte: "Ha accedido a una zona protegida. A partir de este momento está usted siendo grabado".
“Me gusta venir por las mañanas y sentarme aquí, en este banco al lado de la charca y, como venga un perro jugando o alguien intente acercarse más de lo debido, el altavoz salta y el susto no te lo quita nadie”, agrega un poco en broma y un poco en serio.
Reloj de Flores
Lo mismo sucede en las inmediaciones del Reloj de Flores, en la zona del parque próxima a Méndez Núñez. “Está bien que suene y que se oiga. A ver si así se dejan de golfadas”, comenta un chicharrero que suele sentarse en la terraza, cercana al reloj, a “tomarse el cortadito”, dice.
Aunque la mayoría de las personas de las que Atlántico Hoy ha querido conocer su opinión coinciden en la importancia de la seguridad en el recinto y fuera de él, algunas han considerado que lo de la megafonía es un poco extraño. “Será cuestión de acostumbrarse”, apuntan.
Motivación
A raíz de ciertas conductas incívicas, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha puesto en marcha un sistema permanente de videovigilancia en dos de las zonas más emblemáticas y delicadas del parque García Sanabria: el Reloj de Flores y la charca de Las Ranas.
Entre los objetivos que persigue la administración local figura, por un lado, frenar los actos vandálicos que dañan el patrimonio y, por otro, poner coto al abandono de fauna exótica que amenaza la flora y fauna autóctonas.
Autorización desde 2024
Recordemos que en el mes de agosto de 2024, el Ayuntamiento de Santa Cruz recibió de la Subdelegación del Gobierno la autorización pertinente para la instalación de tres sistemas de videovigilancia que deberán estar señalizados y operativos todo el año para garantizar la seguridad del parque.
Por entonces, el alcalde, José Manuel Bermúdez, aplaudió la noticia e indicó que la puesta en marcha de estos sistemas “permitirá a la Policía Local vigilar estas zonas del emblemático parque de la ciudad, garantizar la seguridad ciudadana y prevenir actos delictivos al Reloj de Flores y a las charcas en las que, a menudo, y sin contemplar el riesgo medioambiental ocasionado, se abandonan animales exóticos”.
Cámaras instaladas
En la actualidad se han instalado diferentes cámaras en las áreas protegidas del Reloj de Flores y la charca de Las Ranas que funcionarán según lo previsto: 24 horas al día, los 365 días del año, grabando imágenes que, en caso de detectar posibles delitos graves o muy graves, se remitirán a la Policía para abrir el correspondiente expediente sancionador.
Además de las cámaras, cualquier persona que acceda sin autorización a estas dos zonas escuchará un aviso por audio que le informará de que entra en un área protegida y de que está siendo grabada, lo que permitirá a la Policía Local o a la autoridad judicial intervenir con rapidez ante cualquier conducta incívica o delictiva
Coste de las reparaciones
El consistorio recuerda que las continuas reparaciones del Reloj de Flores por actos vandálicos suponen anualmente un gasto de entre 3.500 y 5.000 euros, a lo que se suma el problema ambiental derivado de la suelta de especies invasoras en las charcas, como pirañas, tortugas y cangrejos de río, que ponen en riesgo el equilibrio del entorno natural.
Además, desde la Fundación Neotrópico, único centro de conservación de especies exóticas de Canarias, entienden que estas cámaras servirán como elemento disuasorio para frenar la continua suelta de especies que ponen en peligro el ecosistema, pudiendo incluso aclimatarse y pasar a otros entornos más sensibles como el Parque Rural de Anaga.
Utilidad y plazo de la grabación
Desde el ayuntamiento también señalan que cuando las mencionadas grabaciones capten hechos que pudieran ser constitutivos de delitos graves o muy graves se pondrán a disposición de la autoridad judicial en el plazo máximo de 72 horas para el inicio del oportuno procedimiento sancionador.
Si no recogieran hechos constitutivos de infracción penal o administrativa grave o muy grave en materia de seguridad pública, o bien las grabaciones no estuvieran relacionadas con una investigación oficial en curso o con un procedimiento judicial o administrativo abierto, se procederá a su destrucción en el plazo de un mes.